Representantes de ITAIPU y del consorcio responsable se reunieron con casilleros del Km 9, quienes expresaron preocupación por el impacto en la estación. Aseguraron que la obra no interferirá en el funcionamiento del lugar.
CIUDAD DEL ESTE. Representantes de ITAIPU Binacional y del Consorcio Acaray-Tocsa mantuvieron una reunión con miembros de la Asociación de Casilleros de la Estación Interurbana del Kilómetro 9. El encuentro sirvió para despejar dudas sobre la construcción del futuro viaducto en el Km 10 de la Ruta PY02, una obra financiada por la entidad binacional.
Los trabajadores expresaron inquietudes sobre cómo afectarán los desvíos de tránsito al flujo de buses, fundamental para la actividad comercial de la terminal. En respuesta, técnicos de la Superintendencia de Obras de ITAIPU aclararon que no habrá intervenciones dentro del predio y que el impacto en el tránsito será mínimo.
«Habrá un poco menos de tráfico, como ocurre en cualquier obra, pero la estación seguirá funcionando con normalidad», afirmó el ingeniero César Gamarra. También explicó que los desvíos fueron diseñados teniendo en cuenta el movimiento de vehículos en la zona.
El ingeniero André Sotille, coordinador socioambiental del consorcio ejecutor, presentó las etapas del proyecto y los detalles generales de la infraestructura. El nuevo viaducto apunta a descongestionar el tramo urbano del Km 10, uno de los más conflictivos de la ciudad.
«Lo principal para nosotros es que no se va a tocar nada de la terminal», expresó Doris Salinas, presidenta de la Asociación de Casilleros, al término de la reunión.
Actualmente, las obras ya avanzan en las colectoras, como parte del plan de desvío que permitirá mantener el flujo vehicular mientras se ejecuta el proyecto principal.



