
El anuncio realizado esta mañana por el titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en el que indicó que la importación del tomate será habilitada mediante resolución, no fue muy bien recibido por los productores locales. Estos aseguraron que la producción es suficiente para abastecer el mercado y que este tipo de mecanismos se adoptan para «pagar favores», como parte de la mafia de los supermercadistas.
El ministro del MAG, Carlos Giménez, durante una conversación con los medios capitalinos, señaló que, si bien se cuenta con tomates, no hay la cantidad suficiente para cubrir el mercado interno, por lo que creen oportuno habilitar el ingreso de productos extranjeros. Expresó que esto no afectará el costo y que, en Argentina, tampoco está barato, por lo que no variará mucho.
Giménez lamentó que en Paraguay aún no se tiene la capacidad para cubrir la demanda local.
Teodoro Galeano, referente de los productores locales de la comunidad El Triunfo de Minga Guazú, señaló que en estos meses del año la producción enfrenta problemas debido a las altas temperaturas que afectan a los tomates. Sugiere que, en lugar de abrir paso a los productos extranjeros, debería haber mecanismos o políticas que brinden mejores condiciones a los productores del país. Detalló que, desde noviembre hasta las primeras semanas de marzo, las temperaturas se mantienen por encima de los 35°, provocando el aborto de los tomates. Aseguró que estas inversiones no son posibles porque no hay un mercado seguro.
Respecto a los precios, Galeano aseguró que en las fincas se mantienen los costos, pero llegan al mercado final con un aumento incluso superior al 50 %, siendo un gran negocio para los supermercados. Mencionó que esto se debe a la falta de control.
Galeano afirmó que es un problema de larga data y que han buscado alternativas con todos los gobiernos. Señaló que falta apoyo verdadero para que los pequeños productores y el consumidor final sean beneficiados. Afirmó que el contrabando siempre ha sido un grave problema y que la liberación de la importación agrava la situación, sin buscar la solución real.
En otro momento, manifestó que es un problema de «mafias», donde los principales autores son las autoridades políticas de turno y los supermercadistas, por las deudas de favores. Desde el año 2012 vienen haciendo gestiones, hablan hasta con los presidentes, pero hasta ahora nunca se concretaron acciones reales. Aseguró que se manejan por la mafia de los grandes supermercadistas que financian las campañas políticas y luego cobran los favores.
Finalmente, el productor aseguró que, al menos en la feria permanente, no habrá escasez de tomates y que los precios se mantendrán sin incrementos desmedidos, oscilando entre 6 mil y 12 mil guaraníes.