Los jueces Zunilda Martínez, Efrén Giménez y Herminio Montiel condenaron a cinco años de pena privativa de libertad a Tomasa Martínez Ortiz por el hecho de violencia familiar con resultado de lesión grave, donde resultó víctima su esposo Luciano Miranda Arzamendia, el 3 de abril de 2015, en una vivienda del Área 4 de Ciudad del Este.
La decisión del Tribunal fue por unanimidad en base a las pruebas testimoniales y documentales desarrolladas en la audiencia, donde se demostró que a consecuencia de las lesiones recibidas, su esposo tuvo fractura de cadera, pérdida de pieza dentaria y el retiro del catéter que, de acuerdo a la versión de los testigos, fue realizado por la acusada.
La víctima era no vidente, sufría de diabetes y de acuerdo a la acusación fiscal, el catéter le fue retirado de forma brusca, produciéndola un sangrado y con mucha dificultad pudo pedir auxilio para ser llevado a un centro asistencial.
Un servicio de ambulancia llegó a la casa y la víctima (jubilado de Itaipú) fue llevado primeramente a un hospital de Foz de Yguazú para su asistencia médica y luego a la Fundación Tesãi, donde constataron las lesiones mencionadas.
El Ministerio Público, representado por la fiscal Claudelina Corvalán pidió seis años de prisión para Tomasa Martínez y la querella planteó siete años de pena privativa de libertad. El Tribunal tuvo en cuenta que la acusada no registra antecedentes, sus condiciones personales, que siempre estuvo sometida al proceso y otros elementos que pesaron a su favor al momento de la medición de la pena.
