La empresa Karsten inauguró en la mañana de este jueves 26 de marzo su primera planta industrial fuera de Brasil, ubicada en el parque tecnológico Gical de Minga Guazú. El acto contó con la presencia del ministro de Industria y Comercio Marco Riquelme y el presidente de la ANDE Félix Sosa, directivos de la firma e invitados especiales.
El CEO de la compañía, Marcio Bertoldi, destacó que el proyecto marca el inicio de un proceso de crecimiento por etapas en el país, con foco en la formación de mano de obra local y el desarrollo progresivo de la industria textil.
«Este es el comienzo. Es la primera fase y ahora estamos en etapa de entrenamiento de las personas», expresó Bertoldi en declaraciones a la prensa antes del acto inaugural.
Según explicó, la empresa busca capacitar a trabajadores paraguayos bajo su modelo de trabajo, denominado «modo K», como parte de una estrategia que apunta a consolidar una base operativa sólida antes de avanzar hacia una mayor escala productiva.
En su fase inicial, la planta se enfocará en la producción de toallas, con una proyección estimada de hasta 500.000 unidades por año, aunque el plan contempla ampliar progresivamente las líneas de producción.
«Después podemos abrir otras líneas de productos e incluso traer otras unidades industriales», indicó el ejecutivo, señalando que la industria textil requiere un desarrollo gradual y transferencia de conocimiento técnico.
El CEO adelantó que el objetivo a largo plazo es instalar en Paraguay toda la cadena productiva, desde la hilatura hasta el producto final, replicando el modelo que la empresa opera en Brasil.
«Acá tenemos la oportunidad de hacer toda la producción y también desarrollar tiendas en Paraguay», afirmó.
Además, mencionó que el país podría convertirse en un punto estratégico no solo para el mercado local, sino también para la región.
Bertoldi explicó que la decisión de instalarse en Paraguay responde principalmente a factores vinculados a la estabilidad y la confianza.
«Paraguay es un país emblemático para nosotros. Existe confianza en el gobierno, entre las personas y en las instituciones», sostuvo.
También destacó aspectos como la estabilidad económica, monetaria y jurídica como condiciones clave para la inversión.
«Tenemos estabilidad de leyes, estabilidad de moneda y seguridad, que es esencial para los negocios», agregó.
La instalación de Karsten en el parque Gical se suma a otras inversiones industriales en Alto Paraná, consolidando a Minga Guazú como un polo logístico y productivo en expansión.
De acuerdo con lo señalado durante el acto, el proyecto apunta a generar empleo, transferir conocimiento técnico y fortalecer el desarrollo industrial en la región.
