MINGA GUAZÚ. Las heladas caídas durante la última semana y los días recientes dejaron graves consecuencias en el sector agrícola, afectando principalmente a pequeños y medianos productores de la zona. Según explicó el agricultor Teodoro Galeano, cultivos como banana, mamón, mburucuyá, piña, verduras y hortalizas fueron totalmente inutilizados.
Incluso los productos considerados de invierno no resistieron las bajas temperaturas. «Esas heladas liquidaron todo, muchos compañeros perdieron el 100 % de sus cultivos», lamentó Galeano.
El impacto económico es millonario y recae con mayor fuerza sobre los agricultores que no cuentan con sistemas de protección contra eventos climáticos extremos.
Galeano explicó que las pérdidas son irrecuperables en la mayoría de los casos. En cultivos de ciclo corto como los verdeos, el daño es menor ya que pueden reponerse en unos 60 días, pero productos como tomate, locote y otras hortalizas requieren más tiempo y recursos para volver a cosechar.
El productor mencionó que se espera desde marzo la ejecución de un proyecto denominado PIMA, financiado por el Banco Mundial a través del MAG, que aún no se ha implementado. Señaló que esta ayuda es fundamental para iniciar la reposición de cultivos destruidos.
Sobre el impacto en el consumo, advirtió que desde la semana pasada se nota una merma en calidad y cantidad de productos en las ferias y mercados, lo que afecta tanto a productores como a consumidores. Esta situación ya empieza a generar una alteración de precios.
Finalmente, Galeano destacó que el problema no es exclusivo del Alto Paraná, ya que también se reportaron daños en Brasil, país que abastece en parte al mercado paraguayo.
