En un nuevo caso de abuso que afecta a menores de edad, una pareja fue detenida bajo la acusación de abusar sexualmente de su propia hija de 11 años. Los arrestados son D. G. S., de 44 años, y C. E. V., de 36 años, quienes son los padres de la víctima y ahora enfrentan graves cargos.
La investigación de este caso comenzó después de que una vecina presentara una denuncia ante el Ministerio Público. La denuncia señalaba que la niña había sido víctima de abuso sexual desde los 9 años. Lo más alarmante es que, al parecer, la madre estaba al tanto de los abusos y no tomó ninguna medida para proteger a su hija. Incluso se menciona que la madre participaba en maltratos físicos hacia la menor y la amenazaba para que no revelara lo que sucedía en su casa.
La situación llegó a su punto crítico el sábado por la noche cuando la niña, no pudiendo soportar más el maltrato y los abusos, escapó de su casa y buscó refugio en la casa de una vecina. Fue entonces cuando relató la pesadilla que había estado viviendo a manos de sus padres.
La vecina, conmovida y preocupada por la seguridad de la menor, inmediatamente contactó a las autoridades policiales. Los agentes del destacamento policial N°1 del kilómetro 8 de Ciudad del Este respondieron a la llamada y se dirigieron al lugar de los hechos.
Una vez que se aseguraron de que la niña estuviera a salvo, llevaron a cabo los procedimientos necesarios para casos delicados como este. La víctima fue sometida a evaluaciones médicas y psicológicas para recopilar evidencia y determinar la gravedad de los abusos. Los resultados confirmaron la terrible verdad: la niña había sido víctima de abuso sexual.
La fiscal Vivian Coronel, a cargo de la unidad especializada en casos relacionados con niños y adolescentes, tomó el caso de inmediato. Basándose en la evidencia recopilada y el testimonio de la niña, la fiscal ordenó la detención de los padres.

El padre, D. G. S., enfrenta cargos de abuso sexual en niños, mientras que la madre, C. E. V., enfrenta cargos de negligencia y maltrato infantil debido a su presunta complicidad en los abusos y su aparente incapacidad para proteger a su hija.
Para proteger la identidad y la integridad de la víctima, se ha aplicado el artículo 29 del Código de la Niñez y la Adolescencia, que prohíbe la publicación de nombres, fotografías o datos que puedan identificar a menores involucrados en hechos punibles. Esta medida se toma para evitar que la víctima sea revictimizada o estigmatizada durante el proceso legal.



