Una familia denuncia que el exjugador de la Selección Nacional busca apropiarse de una propiedad valuada en más de USD 1 millón, pese a haberse saldado buena parte de una deuda.
Ciudad del Este. La familia de Mariano de la Cruz Sanabria y Guillermina Escobar denunció públicamente al exfutbolista Nelson Pipino Cuevas, por intentar apropiarse de su vivienda mediante un procedimiento que consideran irregular.
Según los denunciantes, en el año 2014 recurrieron a Cuevas para acceder a un préstamo que les permitiera enfrentar una deuda bancaria. En ese contexto, acordaron ceder en garantía su vivienda, ubicada en la avenida República de Colombia, zona del kilómetro 8 Acaray, a pocos metros de la Universidad Nacional del Este. Aseguran que la propiedad tiene un valor superior a USD 1 millón por su ubicación estratégica y estructura de dos plantas.
La operación fue parcialmente documentada. En poder de la familia figura una escritura firmada por Cuevas en la que reconoce haber recibido USD 60.000 como parte de la deuda. Sin embargo, denuncian que el exjugador incumplió el compromiso verbal de devolver la casa una vez que se le repusiera el dinero.
«Él ya recibió buena parte de lo que le correspondía y ahora, sin avisarnos, aparece diciendo que vendió la casa, incluso a nombre de un supuesto comprador francés del que no tenemos ninguna información», expresó Mariano Sanabria, en entrevista concedida al medio La Clave.
La familia sostiene que nunca fueron notificados de ninguna acción judicial ni orden de desalojo, y que sus pertenencias siguen en la vivienda, por lo que consideran que Cuevas actúa de mala fe. También aseguran que el exjugador se muestra reacio a dialogar o llegar a un nuevo acuerdo.
«Solo pedimos lo justo, que se nos devuelva lo que es nuestro o se nos pague lo que vale», dijo Guillermina Escobar. Mencionó además que mantienen una relación de más de 25 años con el inmueble y que incluso la segunda vivienda lindante también estaría en riesgo de ser apropiada.
El caso ya fue judicializado. La familia presentó una denuncia penal y cuenta con representación legal. Afirman sentirse traicionados, ya que accedieron al acuerdo original por la relación de confianza que mantenían con la madre de Nelson Cuevas, conocida como «Ña tora».
Mientras tanto, esperan que la Justicia determine la validez del acuerdo original, reconozca los pagos realizados y frene lo que consideran un intento de despojo.



