Con mudas de plantas nativas se inició el trabajo de reforestación de una franja de 11 hectáreas depredada dentro de una reserva, ubicado en la zona de Puerto Indio, distrito de Mbaracayú.
Un fuerte dispositivo fiscal y policial fue montado para el desalojo de los invasores, pero al momento de la llegar la comitiva ya nadie se encontró en la franja de protección del embalse.
En el lugar se encontró precarias edificaciones de madera, que fueron derribadas. Posteriormente se inició el trabajo de reforestación y el establecimiento de equipos de seguridad, cartelería y contenedores.
Un total de 1.000 plantines de especies nativas, producidas en el Vivero Forestal de la Itaipú Binacional, se están cultivando en las parcelas depredadas.
El área afectada por las invasiones forma parte de la franja de protección del embalse y resguarda los últimos remanentes del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA).
La liberación de la zona ocupada permite además precautelar la franja de protección de la Central Hidroeléctrica, constituida por una cobertura boscosa.
“Su función es reducir la erosión y el ingreso de sedimentos y contaminantes al embalse, protegiendo la materia prima para la generación de energía, que es el agua. Asimismo, constituye un corredor biológico que permite la preservación de la vida silvestre”, refiere un comunicado de prensa divulgado por la entidad.



