El gobernador de Alto Paraná, César «Landy» Torres, publicó en sus redes una encuesta que le da un 66,4 % de aprobación por sus dos años de gestión. Pero el estudio genera dudas por la falta de datos técnicos y por el momento en que se difunde.
Según la consultora Multitarget Communication & Research, se entrevistó a 4.093 personas en 11 ciudades del departamento entre mayo y julio de 2025. El 22,1 % no respondió o dijo que no sabe, y el 11,5 % calificó su gestión como negativa.
El problema es que no se informan datos básicos como el margen de error o el nivel de confianza, fundamentales para verificar si los resultados son confiables. Tampoco se aclara quién pagó el estudio ni si existe algún vínculo con la Gobernación, lo que abre dudas sobre su independencia.
La encuesta llega en un momento en que Torres enfrenta denuncias de corrupción, especialmente por el programa Hambre Cero, donde también está mencionada su esposa, la funcionaria fiscal Mirna Wolf. Este contexto hace que el sondeo parezca más un intento de mejorar su imagen que una medición imparcial.
Otro aspecto que llama la atención es la ausencia de un desglose por distritos. Este detalle sería clave para saber si la supuesta aprobación es pareja en todo Alto Paraná o si está concentrada en ciertas zonas donde Torres tiene mayor influencia política o donde hubo más presencia de obras y programas. Sin esa información, el resultado global puede dar una imagen distorsionada de la realidad.
El alto porcentaje de personas que no opinaron (22,1 %) también es relevante, ya que puede reflejar desconocimiento, desinterés o poco contacto con la gestión, y no necesariamente neutralidad.
Cuando un político difunde encuestas favorables sin dar información técnica, sin detallar su financiamiento ni mostrar resultados completos por distrito, es difícil saber si el apoyo es real o parte de una estrategia de marketing político.
