Connacionales que siguen llegando desde distintas ciudades del Brasil siguen aglomerados sobre el Puente de la Amistad esperando autorización de las autoridades para ingresar y cumplir con la cuarentena en nuestro país.
Algunos llegaron el viernes de la semana pasada, procedente de San Pablo, donde estaban trabajando en la industria de la confección, de acuerdo a los datos.
Todos están apostados en el carril de peatones de la pasarela internacional en condiciones muy precarias.
Allí reciben asistencia de los marinos de la base naval con alimentos y otras necesidades.



