CIUDAD DEL ESTE. Nuevas versiones surgidas desde el entorno político del Alto Paraná indican que el gobernador César Landy Torres habría utilizado su influencia para proteger a figuras cuestionadas dentro del sistema de salud regional, al tiempo de negociar el control casi exclusivo del programa Hambre Cero, supuestamente a costa del retraso en el proyecto del Gran Hospital del Este.
De acuerdo a informaciones obtenidas por Noticde, en recientes conversaciones entre referentes del oficialismo departamental y operadores políticos, se habría mencionado que Torres mantiene en el cargo a la cuestionada directora de la X Región Sanitaria, Dra. Noelia Torres, debido a su vínculo personal y por conveniencia estratégica: en caso de que el acuerdo de complementación con el IPS fracase o se profundice la crisis del sistema sanitario, ella sería el “fusible” a ser responsabilizado.
Un “teatro” que incomodó a la ministra Barán
Las mismas fuentes aseguran que el escenario que se vivió durante la firma del convenio entre el Ministerio de Salud e IPS, donde la ministra María Teresa Barán fue duramente interpelada por médicos, voluntarios y ciudadanos, habría sido facilitado por el propio gobernador, quien no intervino para evitar que se expresaran los reclamos.
Desde sectores cercanos al Gobierno Nacional, se sostiene que la situación fue interpretada como una jugada política de Torres para debilitar a la ministra, brindando espacio incluso a sectores opositores. Esto habría tensado su relación con Asunción.
Se menciona incluso que Landy permitió que el opositor Aldo Barrios confronte a la ministra durante el evento en la gobernación. Esto, según nuestras fuentes, fue a cambio de que los concejales departamentales no le cuestionen el programa Hambre Cero.
El Gran Hospital del Este fuera de agenda
Uno de los puntos más sensibles es el supuesto “canje político” que habría operado entre Torres y altos niveles del Ejecutivo: el retraso del Gran Hospital del Este a cambio del control casi total del programa Hambre Cero en Alto Paraná. La obra, largamente reclamada por profesionales de la salud y la ciudadanía, no figura con financiamiento confirmado en el presupuesto actual del Ministerio de Salud ni del IPS, lo que aumenta las dudas sobre su concreción.
Según las versiones recogidas, Torres habría negociado una distribución 70/30 de los beneficios de Hambre Cero a su favor, en detrimento del avance de otras políticas sanitarias. Todo esto, mientras crece la presión ciudadana por una atención digna y mejoras estructurales en los centros asistenciales del departamento.
El factor personal tampoco es menor. La directora de la X Región Sanitaria, Noelia Torres, es señalada como pariente directa del gobernador, lo que explicaría su blindaje político pese a múltiples cuestionamientos públicos. Bajo su administración se han denunciado casos de nepotismo, planillerismo y falta de gestión efectiva, incluso en situaciones críticas como la reciente muerte de una bebé en el Hospital de Presidente Franco.
El trasfondo revela una preocupación mayor: la salud pública como espacio de disputa y negociación política, donde los cargos, programas sociales y obras emblemáticas son usados como fichas de poder. Mientras tanto, hospitales siguen operando con carencias graves, médicos protestan y la población continúa esperando soluciones reales.



