El escándalo de nepotismo en el parlamento paraguayo persiste, con nuevos casos que generan indignación ciudadana casi a diario. En esta ocasión, la diputada del PLRA Roya Torres, esposa del intendente de Pdte. Franco, Roque Godoy, fue denunciada por intervenir en la contratación de su hijo de 19 años como «asesor» de la legisladora.
El abogado Hugo Armando Rojas presentó una acción penal contra Torres y su hijo, solicitando al Ministerio Público una investigación completa por presuntos delitos de cobro indebido de honorarios, estafa y producción de documentos no auténticos. Similar denuncia fue formalizada contra el presidente del Congreso, Silvio Ovelar, por la contratación de su hijo Alejandro Ovelar, quien renunció tras críticas intensas.
Todo indica que la parlamentaria, al igual que otras autoridades, usó su influencia para nombrar a su joven hijo «asesor» de la Cámara de Diputados con apenas 19 años, con un salario sustancioso de 9.500.000 guaraníes. Esto sugiere que debería perder su investidura y ser expulsada de la Cámara Baja, al igual que quienes cometan la misma transgresión.
A pesar de las acusaciones de influencia, la legisladora negó cualquier intervención en el nombramiento de su hijo la semana pasada, calificando las acusaciones como tergiversaciones de la prensa. Aunque prometió la renuncia de su hijo al puesto, hasta la fecha no se ha publicado tal documento.
Estas acciones parecen ser una práctica común entre las autoridades que acceden al poder, ignorando promesas y colocando en cargos a quienes desean, sin pasar por concursos.
Rechazo en el PLRA:
Dirigentes locales del PLRA piden la renuncia de los involucrados al PLRA, exigiendo el cumplimiento del estatuto partidario que prohíbe estas conductas. El comunicado confirma indirectamente las acusaciones de tráfico de influencias, repudiando cualquier abuso de autoridad y solicitando que los implicados se retiren del partido, ya que no representan dignamente al pueblo liberal.



