Tras la manifestación que realizaron los trabajadores de la empresa Cevima S.A., por falta de pago de salarios que ni llegan al mínimo, éstos fueron despedidos. En tanto, que la encargada regional de la firma, Alba Galván, dijo a medios locales, que las desvinculaciones fueron por supuestamente “abandonar su lugar de trabajo”.
Sin embargo, lo que hicieron los empleados el martes pasado fue reclamar la falta de pago de la empresa desde hace tres meses. Los salarios ni siquiera llegan al mínimo establecido, es decir que solo perciben la suma de G. 1.100.000, esto a pesar de cumplir con una carga horaria de ocho horas y de los altos riesgos que se tiene trabajar en un centro asistencial de referencia para el tratamiento del Covid-19.
Así también, la mujer negó los maltratos que denunciaron los empleados, por parte de la encargada y justificó que los despidos fueron “por abandonar sus puestos de trabajo”, porque supuestamente no comunicaron la movilización que iban a realizar.
En tanto, que sobre la denuncia de que las empleadas perciben la ínfima suma de G. 1.100.000 en concepto de salario, se defendió diciendo que sí perciben el salario mínimo vigente y sobre los equipos de protección señaló que siempre proveen.
Cabe recordar, que no es la primera vez que funcionarios de esta empresa denuncian los malos tratos y los pésimos salarios. En reiteradas ocasiones, la empresa fue blanco de quejas generalizadas de parte de sus trabajadores.



