En su discurso ante la Asamblea de las Naciones Unidas, el presidente de la República del Paraguay, Santiago Peña, resaltó la importancia de la labor de la organización en la promoción de la paz, los derechos humanos y el bienestar global desde su fundación en 1945.
Peña mencionó que el multilateralismo ha enfrentado desafíos en términos de eficacia y legitimidad a lo largo de los años. Señaló que la pobreza, la desigualdad, la migración masiva, el terrorismo y las tensiones geopolíticas siguen siendo obstáculos para la cooperación internacional.
El presidente expresó su preocupación por la falta de resultados tangibles y la ineficacia percibida de las instituciones multilaterales, lo que ha llevado a un aumento del sentimiento de que los intereses nacionales deberían prevalecer sobre la cooperación global.
Hizo hincapié en la importancia del diálogo y la resolución pacífica de conflictos, especialmente en el contexto del conflicto en Ucrania, instando a detener las acciones militares para evitar más víctimas.
Peña abogó por la revisión y reforma de los mecanismos y capacidades institucionales de los organismos multilaterales y expresó su apoyo a la República de China – Taiwán para ser parte integral de las Naciones Unidas.
El presidente también abordó cuestiones relacionadas con el cambio climático, la necesidad de un enfoque equitativo en las restricciones comerciales basadas en estándares medioambientales y el compromiso de Paraguay con la producción sostenible y la mitigación del cambio climático.
Destacó el papel de Paraguay como proveedor mundial de alimentos y su liderazgo en la producción de energía hidroeléctrica sostenible.
Peña resaltó la importancia de la democracia en Paraguay, con más de 35 años de vigencia de los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos.
El Presidente concluyó su discurso subrayando la determinación de Paraguay de abandonar su antigua imagen de «isla rodeada de tierra» y convertirse en el centro de la integración sudamericana. Destacó que uno de los principales objetivos estratégicos del país es contribuir a mejorar la integración regional a través de la gestión de la hidrovía, los acuíferos, el corredor bioceánico, las hidroeléctricas y la navegación de los ríos. Peña enfatizó la importancia de avanzar con coraje y determinación hacia un futuro de desarrollo y cooperación en América Latina, respetando los principios de respeto mutuo y trabajo conjunto.



