Doce paraguayos que eran explotados laboralmente en el Brasil fueron rescatados mediante un operativo realizado por el Batalhão de Policía de Frontera y el Ministerio Público del Trabajo. Las víctimas vivían en condiciones de esclavitud en Umuarama, estado de Paraná (Brasil).
La intervención se realizó tras recibir denuncias de trabajo forzado y explotación, por lo que las autoridades competentes se constituyeron rápidamente en el sitio, corroborando las condiciones infrahumanas en las que vivían: múltiples irregularidades, falta de higiene, inseguridades, insalubridad y escasez de condiciones básicas de vida.

También se encontraron evidencias de salarios impagos, registros inadecuados, la ausencia de equipos de protección personal (EPI) y la falta de una alimentación adecuada. Los obreros connacionales fueron trasladados al refugio APROMO en Umuarama.



