El Sindicato Nacional de Médicos emitió ayer un comunicado en el que repudia enérgicamente la agresión a una profesional en el IPS Ingavi por parte de una paciente, lo que supuestamente causó que la profesional pierda a su bebé. Así también, el Ministerio de Salud Pública rechaza la agresión a la profesional y piden que las autoridades apliquen todo el peso de la ley sobre los responsables.
Según las informaciones, los hechos ocurrieron el domingo 20 alrededor del mediodía, cuando una mujer fue vista en una zona no permitida para la estadía. La misma fue advertida que no podía permanecer allí, además de no cumplir con las normas de bioseguridad.
Minutos más tarde se produjo un altercado y en el afán de querer calmar los ánimos, personas que acompañaban a la mujer procedieron a agredir a la médica, que estaba embarazada.
Los golpes desembocaron en la pérdida del bebé. La Dirección del Ingavi tomó cartas en el asunto y presentó la denuncia formal ante la Policía.
“No se justifica bajo ningún punto de vista la violencia física hacia el personal de salud”, expresa el Sindicato en un comunicado. Añade el mismo que “la fuerza de la ley debe caer con todo el peso sobre los responsables de dicha atrocidad” y que “no dejaremos que este hecho quede impune”.






