Los técnicos de la Itaipu Binacional informaron que culminó la instalación de los tubos de montaje que permitirán el lastre de los tensores (cabos) de atirantamiento a la caja de equilibrio del Puente de la Integración Paraguay – Brasil. Se trata de 18 ductos de acero, de diferentes diámetros y longitudes, que estarán ubicadas en el lado paraguayo de la obra.
La instalación de estos tubos se inició luego del empuje del cuarto y último tramo del tablero de la conexión vial entre Presidente Franco y Foz de Iguazú. Paralelamente, arrancó la segunda etapa del hormigonado de la caja de equilibrio.
Además, explicaron que la torre principal en el lado paraguayo ya superó los 113 metros de altura, desde su fundación, con el erguimiento de la recogida (“Y” invertida”) por sobre la pila principal. Una vez alcanzada esta estructura los 178 metros, ya se estará trabajando en la colocación de los cabos de atirantamiento, para empezar el avance libre sobre el río Paraná con estructuras metálicas.

Este avance libre del tramo central estará compuesto por vigas metálicas y hormigón, y darán forma a la calzada del puente. En tanto, en el lado brasileño de la obra, la torre principal da la estructura ya superó los 132 metros de altura (desde su fundación).
En la oportunidad, indicaron que los trabajos de construcción del Puente de la Integración, en ambas márgenes del río Paraná, se encuentran dentro del cronograma establecido. La conexión vial deberá ser inaugurada a mediados del 2022. La nueva infraestructura de transporte y logística, traerá una nueva imagen para la región de las Tres Fronteras, permitiendo la ampliación del comercio entre los países vecinos.