Miembros de la organización PAS, que lucha ante la violencia a niños, niñas y adolescentes afirmaron que no se puede dejar que un abusador de niña asuma su banca en el SENADO. Es el caso de Rafael Esquivel, alias «Mbururú».
Esquivel fue electo por más de 51.000 votos por Cruzada Nacional, pese a estar preso por varios hechos, uno de ellos abuso sexual en una niña de 12 años. La organización emitió un comunicado y luego se acercó hasta el Ministerio Público para elevar la voz de protesta.
«Nos pronunciamos con fuerza, nos oponemos rotundamente», dice parte del comunicado. Alice Monges, presidenta de la organización dijo que no se puede normalizar los abusos en niños, mucho menos que un abusador asuma en la Cámara.
Esquivel está preso desde agosto del 2022 por instigar a indígenas a atropellar a una familia de agricultores, a quienes agredieron brutalmente, quemaron tractores, robaron y hasta amenazaron con violar a la propietaria de la casa. También posee denuncias por estupro, violencia familiar, entre otros.



