En 22 operaciones «Nueva Alianza» desarrolladas de manera conjunta entre la Secretaría Nacional Antidrogas y la Policía Federal del Brasil se alcanzaron pérdidas superiores a los 510 millones de dólares contra las estructuras del narcotráfico.
El lucro cesante se refiere a la expectativa de ganancias ilícitas que son anuladas mediante estas incursiones.
Las operaciones contaron además con el apoyo de la Fuerza de Tarea Conjunta y la Fuerza Aérea Paraguaya, bajo la coordinación del Ministerio Público.
Estas operaciones en particular buscan afectan la oferta de marihuana en la región y generar un quiebre en las finanzas de las estructuras criminales, a través de la destrucción de su producto de renta y centros logísticos.
