Mediante una operación combinada, denominada «Basalto» contra el crimen organizado en frontera, Paraguay y Brasil destruyeron 78 toneladas de drogas y se espera que la cifra aumente estos días, ya que el trabajo conjunto prosigue, tanto en territorio paraguayo como el brasileño.
«Basalto» reúne a fuerzas para el combate criminal a través del control aéreo, terrestre y fluvial. En el primer día, en Amambay y Concepción, se destruyeron 26 hectáreas de la droga y al menos 5 campamentos, causando un perjuicio al narcotráfico de más de 2 millones de dólares.
Entre las fuerzas que coordinan estas acciones se encuentran el Ministerio Público, la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), el Ministerio de Defensa Nacional, el Comando de las Fuerzas Militares, la Armada Nacional, la Fuerza Aérea, la Policía Nacional, la Unidad Anticontrabando, la Aduanas y la Dirección de Material Bélico.
La operatividad de las incursiones se extenderá por varios días más, según informó la Senad.



