La fiscal Liliana Denice Duarte (foto) ha imputado al empresario brasileño Rudi Ernesto Rheinheimer Junior (40) por violencia familiar, luego de que su expareja, Laura Narcisa Ávalos Villalba, denunciara un patrón de maltrato sistemático. La fiscal ha solicitado además la declaración de rebeldía del imputado, quien se encuentra prófugo.
Desde el inicio de su relación en 2015, Rheinheimer Junior habría sometido a Ávalos a maltrato verbal constante, utilizando términos despectivos. La situación se agravó con las amenazas de violencia física y el control extremo que el empresario ejercía sobre la mujer, prohibiéndole mantener contacto con su entorno cercano. En enero de 2024, Laura Ávalos decidió terminar la relación.
Tras la ruptura, surgieron conflictos vinculados a la empresa de rastreos Rastrek, en la cual Ávalos trabajaba en Paraguay. Rheinheimer, quien controla el servidor principal en Brasil, habría bloqueado el acceso al sistema de su expareja, afectando su negocio y a sus clientes. En abril, Rheinheimer regresó a Paraguay y presuntamente inició una persecución contra Ávalos, involucrando acciones como el ingreso violento en su oficina y la sustracción de dos motocicletas de la empresa.
Rheinheimer también habría ingresado en una propiedad de Ávalos en Minga Guazú, dañando instalaciones y desactivando sistemas de seguridad. Posteriormente, presentó demandas y denuncias contra la víctima, lo que llevó a Ávalos a abandonar el país por las amenazas continuas.
El 1 de mayo de 2024, Rheinheimer habría seguido a familiares de Ávalos y dejó un mensaje amenazante en su casa, anunciando que “su vida ya tiene precio y que buscaría por cualquier medio atentar contra su humanidad”. Frente a estos hechos, la fiscal Duarte resolvió imputar a Rheinheimer y solicitó al Juzgado que declare su rebeldía.



