Con el objetivo de arborizar las distintas localidades que forman parte de la Reserva de Biósfera Itaipu (RBI), a través de un proceso participativo, este lunes 22 de marzo se lanzó oficialmente la campaña de arborización Heñói “Con cada árbol nace un bosque”, impulsada por la entidad binacional y municipios del Alto Paraná y Canindeyú.
La actividad se realizó en el distrito de Nueva Esperanza, donde ya fueron implantados más de 350 plantines de especies forestales y medicinales. En total, se prevé la siembra de 8.310 ejemplares, en distintas comunidades.
El ingeniero Gustavo Ovelar, de la Superintendencia de Gestión Ambiental la hidroeléctrica, recordó que, a través de esa buena relación con el municipio de Nueva Esperanza, años atrás se logró convertir una naciente, que operaba como aterro sanitario, en un espacio verde de esparcimiento.
Por su parte, el intendente municipal, Francisco Vianchetto, señaló que la campaña tiene una gran importancia estratégica, no solamente para la comunidad que representa y para el país, sino también para el mundo, porque existe un compromiso de varias naciones sobre una conciencia de acciones concretas que ayuden a preservar la naturaleza.
La campaña, que se extenderá hasta el viernes 26 de este mes, incluirá igualmente a las localidades de La Paloma, Corpus Christi, Ybyrarovaná y Salto del Guairá, de Canindeyú; mientras que en Alto Paraná se efectuará en Hernandarias y Mbaracayú.



