La agente fiscal Olga Patricia Melgarejo (foto) imputó a Edgar Mathías Riveros Sánchez, un constructor de obras, por estafa de más de 500 millones de guaraníes a los directivos del Centro Familiar de Adoración (CFA). El imputado enfrenta cargos por el hecho punible contra el patrimonio.
Según la investigación, que se inició tras la denuncia del abogado Santiago Cabral Serpa en representación del centro religioso, Riveros Sánchez y el arquitecto Carlos Alcides Cardozo Garelik, propietario de la firma «Bella Casa Constructora Paraguay», firmaron un contrato para construir un complejo edilicio de la filial del CFA en Juan de Mena. Cardozo Garelik también fue imputado previamente por estafa en otra causa.
Los hechos investigados indican que, el 6 de diciembre de 2019, en las instalaciones del Centro Familiar, ubicado en avenida Itaipú Este y Monseñor Rodríguez de Ciudad del Este, se iniciaron los acuerdos para la construcción del edificio. Se firmó un contrato por un total de 1.663.922.096 guaraníes, con la promesa de completar la obra desde el inicio hasta el final. A lo largo de un año, los responsables del trabajo recibieron pagos parciales hasta que la construcción quedó inconclusa, con un saldo pendiente de aproximadamente 582.372.732 guaraníes.
Ante esta situación, se firmó un segundo acuerdo que estableció la rescisión del convenio anterior, con la obligación de concluir los trabajos por el monto pendiente. Sin embargo, nuevamente la obra quedó inconclusa, causando un perjuicio patrimonial a los directivos de la Iglesia Evangélica por unos 582.372.732 guaraníes, según el acta de imputación fiscal.
La conducta de Edgar Mathías Riveros Sánchez, quien habría obtenido un beneficio patrimonial indebido mediante declaraciones falsas sobre la intención de terminar la obra, se encuadra dentro de las disposiciones contenidas en los artículos 187, Inc. 1º y 3º, del Código Penal paraguayo, así como en el artículo 29 del mismo cuerpo legal referente a la autoría del delito, según el escrito de la Fiscalía.



