Tras culminar un juicio oral, un Tribunal de Sentencias condenó a 20 años de pena privativa de libertad a un hombre, que en el 2011 había asesinado de un balazo a su suegro. El sentenciado está identificado como Julián Sostoa Garay.
El mismo permaneció 9 años prófugo y declarado en rebeldía por la Justicia, hasta que fue capturado y finalmente juzgado.
Durante el contradictorio público, se dio a conocer que Sostoa Garay cometió el crimen el 7 de junio de 2011, a las 21:30 horas, en el kilómetro 6,5 Monday, fracción Pino II, de la capital del Alto Paraná. Resultó víctima fatal Hernán Román Castillo, quien recibió un disparo de arma de fuego.
La agente fiscal Zunilda Ocampos, sostuvo la acusación en representación del Ministerio Público y solicitó 25 años de sanción. La querella estuvo representada por los abogados Rolando Cáceres Salvioni y Rolando Balmori Barboza.
El Tribunal estuvo presidido por Vitalia Duarte y conformado por Serafín González y Fabio Aguilar.



