En una jugada que evidencia el reposicionamiento interno del zacariísmo dentro del Partido Colorado, el líder de Honor Colorado y presidente de la ANR, Horacio Cartes, se reunió este lunes con Rocío Abed, Javier Zacarías y Justo Lucho Zacarías, principales figuras del influyente clan político en Alto Paraná.
El encuentro, celebrado en la residencia del presidente de lPartido Colorado, fue calificado por los participantes como una “charla amena”, sin declaraciones oficiales. Sin embargo, la publicación coordinada de fotos y mensajes en redes sociales dejó en claro que el objetivo principal fue comenzar a alinear estrategias de cara a los próximos desafíos electorales.
Rocío Abed, actual líder de bancada de Honor Colorado en Diputados, destacó la necesidad de “trabajar unidos en la búsqueda de soluciones para la gente”, mientras que Justo Zacarías, director de la margen paraguaya de Itaipú, agradeció a Cartes por permitirles “compartir la visión sobre el futuro de Honor Colorado en Alto Paraná”. Por su parte, el senador Javier Zacarías habló de un diálogo centrado en “el futuro del partido, las próximas elecciones municipales y los desafíos como gobierno”.
Aunque los protagonistas evitaron hablar de candidaturas, el gesto político es evidente. El zacariísmo vuelve a la escena con el respaldo explícito del principal líder de la ANR, en un contexto donde los movimientos internos ya comienzan a preparar el terreno para las municipales de 2026.
El respaldo de Cartes refuerza el peso del clan Zacarías, que combina influencia parlamentaria, poder territorial y manejo de cargos clave como la dirección paraguaya de la hidroeléctrica binacional. La reunión también puede interpretarse como un mensaje hacia otros sectores del coloradismo: el zacariísmo sigue activo, con presencia institucional y dispuesto a disputar espacios.
En Alto Paraná, donde el Partido Colorado buscará retener o reconquistar varias intendencias estratégicas, la articulación entre Cartes y los Zacarías representa un acuerdo político de alto calibre que puede influir en la conformación de las listas y alianzas internas.
Por ahora, no se mencionan nombres para las próximas candidaturas, pero los movimientos comenzaron, y el mensaje es claro: con el visto bueno de Cartes, el zacariísmo vuelve a jugar fuerte.
