Ciudad del Este. La venta de un inmueble perteneciente a la Iglesia Centro Familiar Cristiano (CFC) generó objeciones entre la dirigencia de la congregación y un grupo de exmiembros, quienes cuestionan la transparencia del proceso y reclaman acceso a la documentación relacionada con la operación. Por su parte, las autoridades de la iglesia sostienen que la decisión fue aprobada por la Asamblea de Miembros años antes de concretarse la venta y que toda la documentación se encuentra en regla.
El caso salió a la luz luego de que Carlos Russo Galeano, exmiembro de la congregación, manifestara públicamente su desacuerdo con la venta de un terreno que, según afirma, fue adquirido mediante años de aportes económicos, ofrendas y actividades realizadas por los fieles.
«Este terreno fue comprado con el esfuerzo de toda la congregación. Durante más de diez años se hicieron eventos, ofrendas y distintas actividades para adquirirlo. No pertenece solamente a tres personas, sino que representa el sacrificio de toda la iglesia», expresó Russo.
Según el denunciante, los miembros no fueron informados ni consultados sobre la operación y hasta el momento desconocen detalles como el precio final de venta y el destino de los recursos.
La respuesta de la iglesia
Consultado por NOTICDE, el pastor principal del Centro Familiar Cristiano, Esteban Teófilo Wiens Wiens, confirmó que la propiedad fue vendida durante el primer semestre de 2024.
«Sí, se vendió una propiedad en el primer semestre del año 2024. Se hizo con toda la documentación legal vía escribanía, se expidió la factura correspondiente por el total de la venta, al igual que siempre la institución realiza en cualquier compra o venta», afirmó.
Respecto al motivo de la venta, explicó que la decisión no fue tomada en 2024, sino tres años antes.
«La decisión de vender se tomó y aprobó en la Asamblea de Miembros realizada en el año 2021. Se debió a un cambio de planes que propuso el Consejo de Ancianos», señaló.
Según Wiens, originalmente se proyectaba construir un templo de mayor capacidad en Ciudad del Este, pero tras la pandemia y luego de analizar experiencias de otras congregaciones, se optó por modificar la estrategia institucional.
«Se decidió cambiar el proyecto, no apuntando toda la fuerza en la construcción de un templo mayor, sino en la compra y construcción de varios pequeños templos y comedores.»
Asegura que hubo aprobación de la Asamblea
Uno de los principales cuestionamientos formulados por Russo es que la venta no habría sido sometida al conocimiento de la congregación.
Sin embargo, Wiens rechaza esa afirmación.
«La venta, como también el precio de venta y en qué usar los fondos, fue aprobado por Asamblea. Todos los miembros de la congregación que solicitan dicha acta tienen acceso a ella sin ningún problema.»
Al ser consultado sobre las afirmaciones de Carlos Russo, respondió:
«Es una mentira más de las tantas que se pasa publicando. No entendemos su motivación. Hace aproximadamente diez años o más que él y su familia no forman parte de la congregación.»
Agregó que, desde la aprobación de la venta en 2021, hubo varios interesados en adquirir el inmueble y que recién en 2024 pudo concretarse la operación.
Documento oficial menciona ajustes administrativos
Durante la investigación, NOTICDE accedió a un memorándum del Ministerio del Interior, fechado el 17 de julio de 2026, en el que se informa que el expediente de inscripción de la Iglesia Centro Familiar Cristiano se encontraba en proceso de ajustes.
Consultado sobre ese documento, Wiens aseguró que la situación no afecta a la institución.
«La Iglesia CFC está en regla y al día en todas las documentaciones ante todas las instituciones ante las cuales rendimos cuenta.»
Añadió que actualmente la congregación se encuentra en proceso de certificación ISO 9001, como parte de un proceso de fortalecimiento institucional.
Destino de los recursos
Respecto a los fondos obtenidos con la venta, el pastor explicó que su utilización también fue aprobada por la Asamblea de Miembros.
Según indicó, los recursos están destinados a la compra de terrenos para futuras iglesias y comedores, adquisición de equipos de sonido, pantallas, sistemas de transmisión, reformas y otros proyectos contemplados dentro del plan de expansión de la congregación con proyección a los años 2030, 2035 y 2050.
Asimismo, señaló que una parte del dinero permanece depositada a plazo fijo mientras avanzan algunos de esos proyectos.
Persisten los cuestionamientos
Pese a las explicaciones brindadas por la dirigencia, Carlos Russo mantiene sus cuestionamientos y sostiene que los fieles merecen conocer en detalle la documentación de la operación.
Entre los pedidos que plantea se encuentran la exhibición del contrato de compraventa, la tasación del inmueble, un informe financiero sobre el destino de los recursos y la convocatoria a una asamblea extraordinaria para informar a la congregación.
Hasta el momento, no existe una resolución judicial o administrativa que haya declarado irregular o nula la venta del inmueble. La controversia se mantiene en el ámbito interno de la congregación, donde persisten diferencias sobre la forma en que se adoptó y comunicó la decisión.



