Ciudad del Este. La movilización anunciada por camioneros brasileños para este lunes en el Puente de la Integración podría desatar un cierre simultáneo del Puente de la Amistad. Transportistas paraguayos advirtieron que impedirán el ingreso de camiones brasileños a la aduana nacional si sus colegas del vecino país bloquean el paso hacia Foz de Yguazú.
Ever Rodríguez, presidente de la Asociación de Transporte Internacional de Carga, confirmó que el sector se encuentra debatiendo las medidas que adoptará ante la protesta convocada desde las 07:00 por organizaciones brasileñas.
«Si esto llega a suceder, los compañeros decidieron automáticamente cerrar el Puente de la Amistad. No vamos a dejar que ninguna carreta brasileña entre en la aduana paraguaya», afirmó.
La protesta en Brasil es promovida por el Sindicato de los Trabajadores en Transportes Rodoviarios de Foz de Yguazú, con el respaldo de la CNTTL y la Fetropar. Los camioneros brasileños reclaman igualdad de condiciones para que los vehículos de gran porte puedan cruzar durante el día por el Puente de la Integración.
Advierten una respuesta inmediata
Rodríguez señaló que la medida paraguaya dependerá de lo que ocurra en el lado brasileño.
«Si ellos impiden nuestro paso hacia el otro lado, nosotros vamos a hacer lo mismo acá», sostuvo.
Según explicó, hasta el viernes los camiones paraguayos de pequeño porte circulaban por el Puente de la Amistad. Desde este lunes, los vehículos que viajen vacíos deberán utilizar el Puente de la Integración y regresar cargados por el paso entre Ciudad del Este y Foz de Yguazú.
El dirigente aseguró que los transportistas paraguayos cumplirán la nueva disposición, pese al impacto económico y operativo que representa.
«Nosotros realizamos las cargas en la región del Puente de la Amistad y ahora tenemos que recorrer una distancia muy larga. No nos conviene, pero estamos acatando la disposición de las autoridades», indicó.
Rodríguez cuestionó que, además de asumir ese mayor recorrido, los transportistas paraguayos puedan encontrarse con un bloqueo organizado por camioneros brasileños de gran porte.
«Para completar, ahora ellos quieren cerrar el paso del otro lado. Entonces nosotros también vamos a cerrar», manifestó.
Nueva exigencia genera incertidumbre
El presidente del gremio también mencionó otro conflicto que podría presentarse desde el 1 de noviembre, cuando está prevista la entrada en vigencia de nuevas exigencias documentales y de seguro para el transporte internacional.
De acuerdo con Rodríguez, Brasil solicita un seguro de responsabilidad civil contra daños a terceros con una cobertura aproximada de USD 54.000, producto que, según afirmó, actualmente no estaría disponible para los camiones paraguayos de pequeño porte.
El seguro obligatorio para el transporte rodoviario internacional está contemplado dentro del Acuerdo sobre Transporte Internacional Terrestre y es conocido en Brasil como Carta Azul. Autoridades brasileñas ya habían reiterado su obligatoriedad durante las negociaciones con Paraguay.
Rodríguez sostuvo que autoridades de ambos países prevén mantener nuevas reuniones para buscar una solución y permitir que las aseguradoras paraguayas ofrezcan una póliza compatible con las exigencias brasileñas.
«Es una incertidumbre total para los compañeros porque actualmente no tenemos ese seguro», afirmó.
Miles de personas dependen del sector
La Asociación de Transporte Internacional de Carga reúne aproximadamente a 380 transportistas, aunque el número de trabajadores vinculados a la actividad sería mayor.
Según Rodríguez, unas 2.000 personas dependen directamente del transporte internacional de pequeñas cargas, mientras que entre 15.000 y 20.000 estarían involucradas indirectamente en toda la región.
El gremio todavía no comunicó oficialmente la medida a las autoridades. Sin embargo, Rodríguez afirmó que mantiene conversaciones con camioneros, taxistas, mototaxistas y trabajadores del transporte alternativo, quienes podrían plegarse a una eventual movilización.
La posibilidad de un bloqueo simultáneo en ambos puentes amenaza con generar una nueva crisis fronteriza y afectar el transporte de cargas, el comercio y la circulación entre Paraguay y Brasil.
