La ola de calor y la falta de lluvias han agravado la situación del campo y aumenta la preocupación entre los productores rurales de Alto Paraná que ya hablan de pérdidas que rondan los USD 400 millones. Afirman que si no llueve hasta la próxima semana, se pueden echar a perder totalmente las 950 mil hectáreas de soja sembradas en el departamento.
“Estamos pasando por un momento crítico, las lluvias que estábamos esperando no llegaron”, dijo Aurio Frighetto, presidente de la Coordinadora Agrícola del Paraguay, filial Alto Paraná. Sostuvo que hasta el momento alrededor de 35 % de los cultivos tempraneros de la soja, realizados en septiembre, ya se echaron a perder.
Explicó que el impacto que produce la falta de agua y la ola de calor en la soja es fuerte porque el cultivo tempranero realizado en septiembre, se encuentra en etapa de formación de granos, momento en que requiere mucha agua. “Es por eso que cuando más pasan los días sin agua esto tiende a perderse totalmente”, dijo el productor en un tono resignado.
Frighetto se refirió también a los cultivos realizados en octubre que están en etapa de floración, que de extenderse la falta de agua y el excesivo calor, también sean afectados severamente. “Sin flores no hay frutos”, dijo el productor sobre el proceso de la oleaginosa, pintando el crítico panorama en el campo.
LAS PÉRDIDAS
“Hasta el momento tenemos alrededor de 30 a 35 % de cultivos perdidos, en algunos lugares donde hay suelo arenoso las pérdidas ya son del 100 % y eso ya no se recupera. Los plantines están secos, la situación es bastante delicada, Paraguay va a sentir mucho esto, ya no tendrá la entrada de divisas que estaba proyectada”, indicó el productor.

Explicó que en estas condiciones el sector sojero ya no podrá alcanzar los niveles de producción estimados.
En Alto Paraná fueron sembradas 950 mil hectáreas, de las cuales alrededor de 35 % ya están seriamente afectadas. Económicamente representa alrededor de USD 400 millones en pérdidas.
Frighetto lanzó un llamado al Gobierno urgiendo una intervención y habló de la necesidad de una declaración de emergencia hídrica si la situación persiste. “Hasta el momento el Gobierno no tomó cartas en el asunto, la situación está complicada, esperamos que entre a trabajar, que hable con los bancos para que flexibilicen los créditos”, subrayó.



