La visita del ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, a Ciudad del Este sirvió como escenario para reactivar una agenda que se repite en distintos niveles: articulación entre Estado, municipio y sector privado para sostener el crecimiento económico de la región. El encuentro se realizó en la Cámara de Comercio y Servicios, con la presencia del intendente Daniel Pereira Mujica y el gobernador César Landy Torres.
Más allá del carácter protocolar, la reunión dejó entrever las prioridades que hoy marcan la discusión económica en Alto Paraná: comercio, industria y exportación. Tres ejes que, si bien forman parte del discurso habitual, vuelven a instalarse en un contexto donde la ciudad intenta redefinir su perfil más allá del modelo tradicional de compras.
Durante el encuentro, el intendente remarcó la necesidad de coordinación entre los distintos sectores, una postura que coincide con la línea del Gobierno Nacional. Sin embargo, el planteamiento también expone un punto clave: la dependencia de decisiones y obras impulsadas desde el nivel central para sostener el ritmo de crecimiento local.
Uno de los elementos que vuelve a aparecer en este tipo de espacios es el segundo puente internacional, presentado como pieza clave para dinamizar el comercio y el turismo. En ese sentido, la infraestructura sigue siendo mencionada como motor principal, aunque su impacto real en la economía local aún depende de cómo se articule con políticas concretas en el territorio.
El discurso oficial también apunta a posicionar a Ciudad del Este como destino de inversión. Se mencionan factores como el crecimiento de la construcción, el movimiento comercial y la expansión de servicios. Pero detrás de ese enfoque, persiste el desafío de traducir ese dinamismo en empleo sostenible y en una diversificación real de la economía.
Otro dato relevante es la referencia a más de 650 hectáreas destinadas a zonas industriales. Este punto refleja una apuesta a largo plazo, aunque abre interrogantes sobre el ritmo de ocupación de esos espacios, la llegada efectiva de capitales y las condiciones logísticas necesarias para sostener ese modelo.
El encuentro no dejó anuncios concretos, pero sí confirmó una línea de trabajo: la insistencia en el diálogo como herramienta para alinear intereses entre lo público y lo privado, en una ciudad que sigue buscando consolidar un modelo económico más estable y menos dependiente de factores externos.



