Desde el próximo 19 de enero, los buses de turismo y servicios chárter ya no podrán circular por el Puente Internacional de la Amistad, según una resolución anunciada por la Receita Federal. A partir de esa fecha, estos vehículos deberán cruzar obligatoriamente por el Puente de la Integración, que conecta Foz de Iguazú con Presidente Franco.
La decisión generó fuerte rechazo del sector turístico del lado brasileño, especialmente en Foz de Iguazú, donde operadores, empresarios y autoridades advierten impactos negativos severos tanto en la logística como en la economía local. Los cuestionamientos se centran en el turismo de compras y de corta estadía, uno de los principales motores económicos de la frontera.
El secretario de Turismo de Foz de Iguazú, Jin Petrycoski, cuestionó la falta de diálogo previo antes del anuncio de la medida y sostuvo que el turismo brasileño no fue consultado. Indicó que impedir el tránsito turístico por el Puente de la Amistad representa un retroceso operativo, pese a reconocer que el Puente de la Integración constituye un avance importante en infraestructura.
Uno de los principales cuestionamientos apunta al tiempo de desplazamiento. El acceso al Puente de la Integración se realiza por la Perimetral Este, un trayecto que, según referentes del sector turístico brasileño, puede superar una hora, lo que resulta poco viable para el perfil del visitante que cruza la frontera por pocas horas.
Ante este escenario, el trade turístico de Foz de Iguazú inició gestiones y articulaciones con entidades como la Cámara de Comercio de Ciudad del Este, buscando revertir o flexibilizar la reglamentación antes de su entrada en vigencia. El reclamo será elevado al Ministerio de Relaciones Exteriores del Brasil y a autoridades de la Policía Federal.
Desde la Receita Federal, el jefe de la delegación local, César Viana, explicó que la medida fue acordada en noviembre de 2025 por una Comisión Bilateral integrada por autoridades de Brasil y Paraguay. En ese marco, se definió que el tránsito de vehículos pesados se concentre en una franja horaria de 19:00 a 7:00, esquema que comenzará a aplicarse desde el 19 de enero.
Viana sostuvo que la decisión responde a la saturación del Puente de la Amistad y busca evitar un colapso logístico en la frontera. Afirmó además que el objetivo es ordenar el tránsito de manera gradual y preservar la funcionalidad del nuevo puente, evitando que se replique el nivel de congestión existente en el cruce histórico.
Mientras tanto, el sector turístico brasileño insiste en que el Puente de la Amistad sigue siendo clave para la dinámica económica y turística de la región y advierte que cualquier restricción sin alternativas eficientes podría afectar directamente el flujo de visitantes y el comercio fronterizo.
