
Carmelo Peralta. Ingenieros de España e Italia realizaron el lunes 16 de marzo de 2026 una visita técnica al Puente de la Bioceánica, la megaobra financiada por ITAIPU que unirá Carmelo Peralta, en Alto Paraguay, con Porto Murtinho, en Mato Grosso do Sul, Brasil. Durante el recorrido, verificaron el estado de ejecución de los trabajos y destacaron el nivel de avance de la estructura.
La inspección fue encabezada por los ingenieros Guillermo Capellán y Santiago Guerra, de España, quienes participaron en el diseño original del puente, y por Mario De Miranda, de Italia, contratado por el Consorcio Binacional Paraguay-Brasil (PYBRA) para acompañar la ejecución del proyecto.
La comitiva también estuvo integrada por representantes del consorcio PYBRA, supervisores del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, técnicos de la Superintendencia de Obras y Desarrollo de ITAIPU y el asesor técnico de la Dirección de Coordinación de la entidad, Pánfilo Benítez.
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la presencia de Guillermo Capellán, quien observó por primera vez la construcción de la obra que ayudó a diseñar hace casi seis años.
«Es una satisfacción volver después de casi seis años y ver que lo que hemos pensado en el papel se ha transformado en esta obra, hecha realidad», expresó el profesional, al recordar el proceso de concepción de la estructura.
Capellán señaló que el puente fue pensado con una identidad propia, marcada por la forma de sus mástiles y curvaturas. Según explicó, la estructura tiene un concepto simbólico: dos grandes accesos que representan una puerta de entrada al Paraguay y otra al Brasil.
«Nos da la sensación de traspasar un umbral. Eso está en la génesis de la forma de este proyecto», afirmó.
El proyectista también indicó que, pese a la complejidad técnica de la obra y a su ubicación en una zona alejada, los trabajos lograron avanzar a buen ritmo y hoy presentan un alto porcentaje de ejecución.
Por su parte, el ingeniero Pánfilo Benítez remarcó que el futuro puente tendrá un papel clave para la conectividad regional, al enlazar el Chaco paraguayo con una de las zonas productivas más importantes del Brasil.
«Este puente es financiado con recursos de ITAIPU, Margen Derecha», recordó, al tiempo de valorar la visita de los profesionales que participaron en el diseño del proyecto.
Desde el Ministerio de Obras Públicas, el ingeniero Félix Zelaya, asesor técnico de la Unidad Ejecutora del Proyecto, señaló que la infraestructura forma parte del Corredor Bioceánico Capricornio, integrado por Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.
Recordó además que en 2013 esta obra fue considerada un proyecto ancla dentro del corredor, y que su ejecución representa también un paso importante para la ingeniería nacional, ya que el consorcio constructor está liderado por la empresa paraguaya Tecnoedil.
Zelaya agregó que la obra también está sirviendo para la formación de jóvenes profesionales paraguayos, que ganan experiencia en un tipo de infraestructura poco habitual en el país.
De acuerdo con los datos técnicos, faltan unos 70 metros para unir ambos extremos del puente, y la previsión es que esa conexión se concrete en junio. La meta es que las obras principales concluyan en setiembre de 2026, para luego avanzar con los trabajos complementarios y los accesos al nuevo paso internacional.