Por primera vez desde las primeras elecciones municipales de 1991, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) quedará sin representación en la Junta Municipal de Ciudad del Este. Para el exconcejal y referente liberal Norberto Segovia, el resultado no puede explicarse únicamente por una mala elección: es consecuencia de años de pérdida de identidad, prebendarismo y alejamiento del rol opositor.
Segovia recordó que el liberalismo tuvo presencia en la Junta desde 1991, cuando consiguió cinco bancas. Desde entonces, con mayor o menor representación, el partido se mantuvo dentro del Legislativo municipal hasta las elecciones de este año, cuando no logró obtener ningún escaño.
“Lamentablemente”, resumió el dirigente al referirse al final de una presencia de aproximadamente 35 años.
Para Segovia, la derrota obliga al PLRA a realizar una profunda autocrítica.
“El partido en los últimos años se ha olvidado de su compromiso de producir los cambios profundos que esta sociedad espera y ha dejado de representar esa aspiración de una parte importante de nuestra sociedad”, sostuvo.
Fue todavía más duro al analizar el comportamiento de sectores de la dirigencia liberal. Según afirmó, las prácticas prebendarias terminaron debilitando a las bases y dañando la credibilidad del partido frente al electorado.
Segovia cuestionó especialmente a dirigentes y representantes que, a su criterio, abandonaron el papel opositor para negociar con administraciones de turno.
“La mayoría de los que últimamente han representado al partido se olvidaron de que tenían que cumplir el rol de oposición y se pasaron a sostener y a tranzar con los gobiernos”, afirmó.
A su entender, esas prácticas terminaron alejando al electorado más crítico y empujando incluso a muchos liberales a respaldar otras opciones políticas.
“Es lógico que tengamos un resultado tan desastroso”, señaló.
El exconcejal considera que el PLRA de Alto Paraná necesita ahora una reformulación profunda de su conducción. Dijo estar de acuerdo con la necesidad de realizar una autocrítica y reconocer los errores antes de pensar en las próximas elecciones nacionales y departamentales.
“Algo no está funcionando para que mucha gente deje de acompañarle al PLRA como ocurrió en otro tiempo. Algo estamos haciendo mal y, si no somos capaces de reconocerlo, nuestra terquedad nos va a llevar al precipicio”, advirtió.
Segovia reveló que ya mantuvo conversaciones con algunos dirigentes preocupados por la situación y que existe intención de sentarse a discutir el futuro del partido.
Entre los cambios que considera necesarios mencionó la recuperación de las banderas históricas del liberalismo, la formación de nuevos liderazgos y una renovación generacional.
Sin embargo, advirtió que la juventud por sí sola no garantiza un cambio.
“Si esa juventud viene con la misma mentalidad corrompida, no puede haber ningún cambio”, expresó.
Afirmó que los nuevos referentes deberán estar formados en las ideas liberales y entender la actividad política principalmente como un servicio a la ciudadanía.
“La política es para servir a la gente y no para servirse de la gente”, enfatizó.
Segovia también planteó la necesidad de dejar atrás a los liderazgos que dominaron la estructura partidaria durante los últimos 15 a 20 años y que, a su criterio, tienen una importante responsabilidad en el deterioro electoral del PLRA.
La derrota municipal deja así al liberalismo esteño frente a uno de sus momentos más críticos desde el inicio de la etapa democrática municipal: fuera de la Junta después de más de tres décadas de presencia y obligado ahora a discutir cómo recuperar credibilidad, electores y liderazgo político en Ciudad del Este.



