Presidente Franco. Vecinos del barrio Santa Inés enviaron a medios de prensa fotografías de pedazos de piedras de considerable tamaño que cayeron en patios de viviendas y en distintos puntos del barrio, tras las explosiones diarias que se realizan en la cantera ubicada en la zona.
Las imágenes muestran fragmentos de rocas esparcidos en propiedades privadas, lo que aumenta la preocupación de las familias que viven en las inmediaciones. Los pobladores advierten que la situación se volvió insostenible y que el peligro es constante cada vez que se producen las detonaciones.
«Dios mío gente cómo explotan la cantera, hasta la casa ya se cae sus piedras. Si se cae encima de mis hijos no les voy a dejar de balde», expresó un padre de familia, visiblemente preocupado por el riesgo que corren sus hijos y los demás vecinos.
Los habitantes del barrio sostienen que las explosiones no solo generan vibraciones que provocan fisuras en paredes y caída de revoques, sino que ahora también representan una amenaza directa por la caída de fragmentos de roca en zonas habitadas.
Ante este escenario, los vecinos reiteran su pedido de intervención inmediata de las autoridades municipales para evitar una tragedia.



