César Daniel Paredes asumió la Intendencia de Minga Guazú con la promesa de ordenar la administración, sanear las finanzas y recuperar la confianza ciudadana. El nuevo jefe comunal recibe una institución prácticamente en quiebra, según los datos preliminares que él mismo dio a conocer, como consecuencia de la desastrosa gestión de su antecesor, Diego Ríos, marcada por millonarias deudas, denuncias y cuestionamientos administrativos.
Durante su discurso de asunción, realizado frente al edificio municipal, Paredes reconoció los enormes desafíos que enfrenta su administración y aseguró que comenzará una nueva etapa basada en controles, transparencia y responsabilidad en el manejo de los recursos públicos.
«Vamos a ordenar la casa, realizar controles, trabajar por el saneamiento financiero y la transparencia. Sabemos que esa confianza no se recupera con discursos, se recupera con acciones», expresó.
La situación que encuentra el nuevo intendente es sumamente delicada. Se da por descontado que recibe una Municipalidad prácticamente en quiebra, tras la desastrosa administración de Diego Ríos, cuya gestión terminó salpicada por denuncias de presuntas irregularidades, atrasos salariales y compromisos financieros millonarios.
El propio Paredes había advertido, antes de asumir, sobre una deuda municipal estimada en G. 25.000 millones, además de préstamos bancarios, obligaciones con proveedores y salarios pendientes. Incluso calificó la situación como de «quiebra técnica», aunque los montos definitivos deberán establecerse mediante la revisión de los documentos contables. La Contraloría General de la República también había señalado múltiples falencias administrativas durante la gestión saliente.
En ese contexto, el nuevo intendente solicitó previamente el cierre de la atención administrativa durante dos días para realizar el corte institucional y conocer en qué condiciones recibe la Comuna.
Gobernar para todos
En otro momento de su discurso, Paredes aseguró que las diferencias políticas deben quedar atrás y pidió el acompañamiento de los concejales municipales para enfrentar los problemas de la ciudad.
«La campaña electoral terminó, ahora tenemos que gobernar para todos. Seré intendente de todos los mingueros. Los problemas de nuestra ciudad no tienen colores políticos, tampoco las soluciones», manifestó.
Entre sus prioridades mencionó la atracción de inversiones, el mejoramiento de caminos, el fortalecimiento de la seguridad y la ejecución de nuevas obras de infraestructura.
También anunció que buscará conformar un equipo administrativo integrado por personas capacitadas y comprometidas con el servicio público.
La ceremonia contó con la presencia del gobernador de Alto Paraná, César Landy Torres, quien expresó su respaldo a la nueva administración municipal.
Paredes inicia así su mandato con un desafío que va mucho más allá de ejecutar obras o cumplir promesas electorales: recuperar una institución financieramente comprometida y devolverle credibilidad ante una ciudadanía que espera resultados concretos.
