
HERNANDARIAS. En medio de un escenario político marcado por la falta de obras públicas, el creciente descontento ciudadano y la fragmentación interna del Partido Colorado, la concejal municipal Nilda Venialgo se perfila como una de las figuras más representativas del movimiento Fuerza Republicana en este distrito. Desde su banca en la Junta Municipal, ha sostenido una línea crítica hacia la gestión del intendente Nelson Cano, y actualmente mantiene conversaciones con sectores internos del partido para consensuar una eventual candidatura a la intendencia.
Venialgo, reconocida por su rol activo en la fiscalización, ha centrado sus cuestionamientos en la escasa inversión en infraestructura y en el uso del presupuesto municipal. «Hoy tenemos una recaudación del 70 %, pero eso se va casi todo en salarios. La ciudadanía no ve obras de impacto, y el plantel de funcionarios sigue creciendo sin control», afirmó.
En su rol legislativo, también denunció hechos que considera irregulares, como el pago de G. 5.500 millones por un terreno que, según ella, ya pertenecía a la Municipalidad. «Fuimos solo dos concejales los que nos opusimos. Pusimos la firma, la cara y el cuerpo. Para otros, todo estaba bien, pero nosotros vimos documentos que indican lo contrario», declaró.
Desde Fuerza Republicana, Venialgo lidera un proceso de reagrupamiento de base, convencida de que el movimiento puede recuperar terreno en las internas. «Hay estructura, hay gente, solo falta voluntad de sumar. El oficialismo está debilitado, y la ciudadanía ya no compra discursos vacíos», sostuvo.
En cuanto a su proyección electoral, aclaró que aún no oficializó su candidatura porque, entre otros factores, «falta respaldo económico», aunque no descarta lanzarse si se logra una construcción colectiva. «No se trata de alzarse solo, sino de sumar a quienes buscan realmente un cambio en la conducción municipal», enfatizó.
Consultada sobre su relación con el comando nacional, mencionó que mantiene conversaciones con el diputado Luis Tiki González Vásken, referente del movimiento en Alto Paraná, con quien comparte la visión de no imponer candidaturas, sino medir fuerzas democráticamente. «Si hay más candidatos, perfecto. Estamos en democracia. Lo importante es construir unidad, no dividir», subrayó.
Más allá del plano partidario, Venialgo también se ha hecho notar a nivel nacional tras ser seleccionada como una de las 100 mujeres protagonistas del Paraguay, reconocimiento impulsado por las autoras del libro, la politóloga Nilda Maíz y la diputada Rocío Abed. El libro reúne historias de mujeres que lideran desde distintos ámbitos y partidos, destacando su esfuerzo, integridad y compromiso con el bien común. «Me honra formar parte de esta selección. Es una señal de que, desde el interior, también se puede hacer política con valores», expresó.
Además, cuestionó la actual distribución de royalties, argumentando que Hernandarias fue uno de los distritos más afectados por la construcción de Itaipú sin haber sido compensado adecuadamente. «Perdimos biodiversidad, territorio, comunidades enteras, y aún así quedamos relegados frente a otros distritos que no sufrieron lo mismo», reclamó.
Por otra parte, denunció que ha sido víctima de represalias políticas por no alinearse al oficialismo colorado. «Todo lo que lleva el nombre de Nilda se tranca. Esa es la persecución que vivimos en Hernandarias solo por pensar distinto», dijo.
Con una postura crítica, pero constructiva, y un liderazgo que busca sumar desde la base, Nilda Venialgo se posiciona como una figura colorada con capacidad de diálogo, firmeza ante la adversidad y apertura para construir consensos. Su nombre empieza a sonar con fuerza como una alternativa seria en la carrera hacia la intendencia.