Un estudio científico plantea que los medicamentos utilizados para tratar la obesidad y la diabetes podrían tener también un efecto positivo en el tratamiento de las adicciones. La información fue publicada por la cadena internacional CNN, que recoge resultados de investigaciones recientes sobre los fármacos conocidos como GLP-1.
Estos medicamentos, comercializados bajo nombres como Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound, ya son utilizados por millones de personas en el mundo para controlar el peso y los niveles de azúcar en sangre. Actúan tanto en el intestino como en el cerebro, influyendo en la digestión, la producción de insulina y el apetito, lo que contribuye a disminuir los antojos.
Según CNN, los científicos están explorando ahora si ese mismo mecanismo podría ayudar a reducir el consumo de sustancias adictivas como alcohol, nicotina, cocaína u opioides. El interés en esta posibilidad surge a partir de investigaciones preliminares que sugieren un efecto en los sistemas de recompensa del cerebro.
Resultados preliminares alentadores
Una investigación realizada por especialistas de la Washington University School of Medicine, en Estados Unidos, analizó registros médicos de más de 600.000 personas con diabetes tipo 2. Los datos fueron obtenidos del sistema de salud del Departamento de Asuntos de Veteranos.
El análisis comparó a pacientes que utilizaban medicamentos GLP-1 con otros que recibían tratamientos de otra clase farmacológica. De acuerdo con los resultados, las personas que tomaban GLP-1 presentaban menor probabilidad de desarrollar trastornos por consumo de sustancias durante un período de seguimiento de tres años.
Además, entre quienes ya padecían algún tipo de adicción, se observaron menores tasas de hospitalización y de sobredosis. El estudio incluso detectó una reducción cercana al 50 % en muertes relacionadas con drogas dentro del grupo analizado.
Investigación aún en desarrollo
Especialistas citados por CNN señalan que estos hallazgos deben interpretarse con cautela, ya que gran parte de la evidencia disponible proviene de estudios observacionales o investigaciones realizadas en animales.
Por esa razón, actualmente se están preparando ensayos clínicos más amplios que permitirán evaluar con mayor precisión si estos medicamentos pueden ser utilizados de forma segura y eficaz para tratar distintos tipos de adicciones, especialmente el trastorno por consumo de alcohol.
También se están desarrollando investigaciones sobre su posible aplicación en adicciones a opioides, cocaína y tabaco, así como en personas con enfermedades hepáticas asociadas al consumo de alcohol.
Los especialistas coinciden en que los resultados preliminares son prometedores, pero advierten que aún quedan muchas preguntas por responder sobre los efectos a largo plazo de estos medicamentos y su posible uso en el tratamiento de las adicciones.



