El gobernador de Alto Paraná, César “Landy” Torres, quedó nuevamente en el ojo de la tormenta tras una grave denuncia sobre el uso irregular de medicamentos sin cumplir los requisitos que dicta el pliego de bases y condiciones de la licitación. La denuncia fue presentada en sesión de la Junta Departamental por la concejal Julia Ferreira, quien exhibió públicamente los fármacos.
Según Ferreira, los medicamentos fueron utilizados en un servicio médico realizado en la Seccional Colorada N.º 214 de Presidente Franco, generando sospechas sobre el origen y distribución de los mismos. La concejal explicó que solicitó informes directamente al Ejecutivo departamental, tal como le corresponde en su rol de legisladora, y no a la seccional, ya que es la Gobernación la responsable de la adquisición y entrega de estos insumos.
«Me constituí a la farmacia de la Gobernación y verifiqué que el 70 % de los medicamentos no cuentan con la descripción de “uso exclusivo de la Gobernación del Alto Paraná”», denunció la edil. Esta omisión, sostuvo, abre la posibilidad de que los medicamentos sean utilizados para fines proselitistas o sean derivados a instituciones sin ningún tipo de registro ni control.
Ferreira recordó que esta práctica no es nueva, y que en licitaciones anteriores ya se estipulaba que los productos debían llevar la debida identificación institucional. A modo de respaldo, presentó una serie de medicamentos cuya etiqueta fue alterada o carece por completo de la leyenda requerida.
«No tengo por qué pedir informes a la Seccional, primero tengo que saber si hubo o no un pedido a la Gobernación, y si hubo entrega oficial. No hay ningún registro. Eso es lo grave», sentenció.
De acuerdo a otras denuncias presentadas, el modus operandi de Landy Torres sería el siguiente: convoca a licitaciones por sumas millonarias, compra solo una parte de lo adjudicado y completa el stock con medicamentos provenientes del Ministerio de Salud, gracias a sus vínculos con su prima, la entonces directora de la X Región Sanitaria, Dra. Noelia Torres.
Las licitaciones irregulares y la distribución informal de medicamentos sin control son solo parte de una red de manejos cuestionados. Se presume que las empresas adjudicadas, además de proveer lo mínimo, pagan el impuesto del IVA para encubrir la estafa y luego reparten el botín.
En medio de esta crisis, la bancada “Yo Creo” en la Junta Departamental —alineada a Torres— optó por abandonar la sesión mientras se realizaba la denuncia. La actitud fue duramente criticada por la ciudadanía.
Meses atrás, el Dr. Iván Sosa también apuntó contra el gobernador, señalando que durante su gestión, la directora de la X Región Sanitaria, Noelia Torres, le facilitaba el uso de medicamentos e insumos médicos públicos en actividades gubernativas y políticas.
Según Sosa, esa sería la principal razón por la cual el gobernador la sostuvo en el cargo tanto tiempo, a pesar de los cuestionamientos y escándalos en su contra.
«La salud pública está en terapia intensiva en Alto Paraná, y la Secretaría de Salud de la Gobernación no funciona como tal. Está en manos de una licenciada en enfermería que poco o nada sabe sobre gestión en salud», lamentó. Esa dependencia, actualmente ocupada por la Lic. Lourdes Mabel Fleitas, fue duramente criticada por su inacción y su rol meramente decorativo.
El escenario para Torres se complica. Con cada denuncia, se acumulan más dudas sobre el verdadero destino de los fondos públicos y la transparencia de su administración.
