Inicio Política Landy no quiere gastar e insiste por Chamorro, que sí tiene recursos

Landy no quiere gastar e insiste por Chamorro, que sí tiene recursos

0

De acuerdo con datos filtrados por dirigentes del entorno del gobernador, se expone con crudeza el desgaste del liderazgo de César Landy Torres, cuestionado incluso dentro de su propio espacio por su incapacidad para articular consensos, pese a contar con estructura y haber manejado recursos. Según las fuentes, no logró consolidar conducción ni ordenar la interna.

En ese contexto, Landy insiste en jugarse políticamente por la candidatura de Rigoberto Chamorro, principalmente por una razón concreta: su capacidad económica para financiar su propia campaña. Esta decisión le resulta funcional, ya que no quiere gastar ni meter la mano en su bolsillo, en un escenario donde la plata ya no corre como antes.

Las fuentes señalan que esta postura está directamente vinculada a una decisión del movimiento Honor Colorado, que resolvió cerrar la canilla y dejar de solventar los gastos de los llamados «semanaleros», un esquema que en campañas anteriores implicó fuertes desembolsos para sostener a operadores y dirigentes territoriales.

Sin embargo, el panorama político se volvió mucho más complejo. Tras la euforia inicial luego de anunciar candidaturas en los 22 distritos del departamento, hoy la realidad indica que solo lograría cerrar en cuatro, y aun así con serias dificultades. Incluso, existe el riesgo de no cerrar con Chamorro en Ciudad del Este, lo que lo dejaría limitado a Santa Rita, Minga Guazú y Presidente Franco.

A este escenario se suma un dato: su principal carta política, la diputada Liz Acosta, declinó la posibilidad de ser candidata a intendenta. De acuerdo con dirigentes del entorno, la legisladora optó por no “quemarse” en una elección compleja, con la mira puesta en esperar el 2028 para disputar la Gobernación. Esta decisión dejó a Landy sin su principal figura competitiva para encabezar el proyecto en Ciudad del Este.

En paralelo, Chamorro no despega en las encuestas, no logra posicionarse con fuerza y corre un serio riesgo de no superar las internas partidarias, lo que agrava aún más la situación del gobernador.

Esta combinación de factores coloca a Landy en una posición incómoda y de alto riesgo político. Por un lado, prioriza un candidato que ponga los recursos; por otro, el bajo rendimiento electoral amenaza con arrastrar definitivamente su liderazgo. Dirigentes del propio espacio advierten que una derrota en la interna sería un golpe difícil de revertir, tanto para el candidato como para la figura política del gobernador en el departamento.

Desde el entorno coinciden en que la falta de alternativas competitivas, sumada a la negativa del movimiento a inyectar recursos, reduce al mínimo el margen de maniobra de Landy, quien estaría atravesando lo que varios describen como un «trampolín o pase a retiro» político.

En este escenario, las internas aparecen como el punto de quiebre. Si su candidato no logra avanzar, Landy quedará severamente debilitado, con escasa capacidad de incidencia futura y su proyección política seriamente comprometida.

error: Contenido protegido!
Salir de la versión móvil