El gobernador de Alto Paraná, César “Landy” Torres, reivindicó públicamente su condición de conductor político del departamento. Sin embargo, las elecciones municipales pondrán a prueba ese liderazgo, especialmente en Ciudad del Este, donde la unidad colorada sigue incompleta y el Clan ZI conserva una estructura propia dentro de la ANR.
“La renovación y la decisión política en el departamento de Alto Paraná la tomo yo como gobernador”, afirmó Torres durante una entrevista con la 730 AM. También incluyó al candidato a intendente de Ciudad del Este, Rigoberto Chamorro, entre las figuras que forman parte de la renovación impulsada por su equipo.
Las declaraciones elevan la responsabilidad política del gobernador sobre los resultados de las elecciones municipales. Landy no se presenta solamente como uno de los referentes de Honor Colorado, sino como quien toma las decisiones partidarias en Alto Paraná y acompaña las candidaturas del movimiento en los diferentes distritos.
El principal examen será Ciudad del Este, donde Chamorro ganó las internas por una estrecha diferencia frente a Magno Álvarez, candidato respaldado por el Clan ZI. Desde entonces, el denominado abrazo republicano no logró concretarse plenamente.
El equipo ganador manifestó su intención de trabajar con los candidatos a concejales electos de todos los sectores, incluidos los provenientes de la lista 2A. Sin embargo, mantuvo su postura de no incorporar públicamente a los principales líderes del zacariismo.
Esta separación entre candidatos y líderes plantea dificultades. El Clan ZI conserva dirigentes, operadores territoriales y candidatos electos en las internas, pero sus referentes fueron apartados de la conducción de la campaña de Chamorro.
Una campaña colorada con objetivos diferentes
El escenario apunta a que el sector zacariista concentraría sus esfuerzos en conseguir la elección de sus candidatos a concejales. Sus dirigentes quedarían en libertad de acompañar o votar por Chamorro, sin que exista una movilización conjunta de toda la estructura.
La situación no implica necesariamente una orden para votar contra el candidato colorado. Sin embargo, trabajar exclusivamente por los postulantes a la Junta Municipal, sin promover con la misma intensidad la candidatura a intendente, podría generar una campaña fragmentada dentro de la propia Lista 1.
De confirmarse ese escenario, Chamorro tendría que buscar la Intendencia con el respaldo de los concejales provenientes de la 2A, pero sin una integración política completa con los líderes que sostienen buena parte de esa estructura.
La división también deja preparado el terreno para una disputa sobre las responsabilidades en caso de una derrota.
El equipo de Chamorro y Landy podría señalar nuevamente al Clan ZI por no acompañar al candidato del partido. Desde el otro sector, la respuesta sería que, tras las internas, intentaron integrarse a la campaña, pero fueron rechazados, relegados o aceptados únicamente a través de sus candidatos a concejales.
El resultado que podría fortalecer al Clan ZI
El escenario más complicado para Landy sería una derrota de Chamorro acompañada por la elección de varios candidatos vinculados al zacariismo.
Ese resultado permitiría al Clan ZI argumentar que mantiene capacidad de organización y una base electoral propia en Ciudad del Este. También podría sostener que los votos colorados existían, pero que la conducción encabezada por Landy no logró trasladarlos a la candidatura a intendente.
En ese caso, el zacariismo podría perder nuevamente la disputa por la Intendencia y, aun así, quedar mejor posicionado dentro de la interna partidaria.
La diferencia entre los votos obtenidos por Chamorro y los alcanzados por los candidatos de la 2A será uno de los datos más observados. Un rendimiento favorable de los concejales zacariistas, contrastado con una derrota del candidato a intendente, alimentaría los cuestionamientos sobre la capacidad de Landy para ordenar e integrar a la ANR esteña.
También pondría en duda su afirmación de que las decisiones políticas del departamento pasan por él. Sus adversarios podrían sostener que su liderazgo posee una fuerte exposición comunicacional, pero que todavía no logró sustituir plenamente a la estructura construida durante años por el Clan ZI.
Ciudad del Este tendrá un peso decisivo
Landy podrá exhibir buenos resultados en otros municipios de Alto Paraná, pero Ciudad del Este tendrá un impacto político superior por su cantidad de electores, su relevancia económica y su valor dentro de la disputa nacional rumbo a 2028.
Una victoria de Chamorro permitiría al gobernador presentarse como el dirigente que consiguió reunificar al coloradismo y recuperar la principal Municipalidad del departamento.
Una derrota, en cambio, demostraría que las victorias internas no fueron suficientes para reconstruir una mayoría electoral en Ciudad del Este. La situación sería todavía más compleja si los candidatos del Clan ZI logran acceder a la Junta Municipal.
En ese caso, el zacariismo podría afirmar que continúa manejando una parte importante de la estructura electoral colorada y que cualquier proyecto de la ANR en la capital departamental necesita de su participación.
La mirada puesta en 2028
Los resultados municipales también influirán en la proyección política de Landy para las elecciones generales de 2028.
Un desempeño favorable de los candidatos respaldados por su equipo podría fortalecerlo para negociar un lugar dentro de las futuras listas de Honor Colorado. También consolidaría el proyecto de posicionar a la diputada Liz Acosta como una posible candidata a la Gobernación de Alto Paraná.
Por el contrario, una derrota en Ciudad del Este reduciría el margen de negociación del grupo y abriría nuevamente la discusión sobre quién posee la conducción real del Partido Colorado en el departamento.
La elección, por tanto, tendrá varias disputas simultáneas. Chamorro buscará la Intendencia; Landy intentará validar su liderazgo; el Clan ZI procurará conservar representación en la Junta Municipal; y los distintos equipos comenzarán a medir sus posibilidades para 2028.
Landy afirmó que las decisiones políticas de Alto Paraná pasan por él. Los resultados municipales determinarán si esa conducción logra traducirse en votos y victorias o si la estructura del Clan ZI continúa siendo un factor que ningún liderazgo colorado puede dejar de lado.
