Del domingo 13 al sábado 20 de abril, la Patrulla Caminera llevará adelante un operativo especial por Semana Santa, con presencia en las principales rutas del país, controles de alcotest, verificación de documentos y cobertura en puntos estratégicos de alto tránsito.
Sin embargo, más allá del despliegue logístico, la medida vuelve a generar dudas en la ciudadanía. La Caminera, desde hace años, arrastra una fuerte crisis de credibilidad, alimentada por constantes denuncias de pedidos de coima, procedimientos arbitrarios y un enfoque más recaudador que preventivo.
En vez de apostar por la educación vial, la institución sigue basando su actuación en el control y la sanción. No hay campañas de concienciación, no se trabaja en la formación de conductores ni se promueve una cultura de respeto en el tránsito. Solo se ve presencia en los feriados largos, con multas, retenes y alcotest.
El operativo abarcará zonas como los peajes de Ypacaraí, Ecovía, Itá, puente Remanso, puente Héroes del Chaco, Emboscada, y el evento religioso de Tañarandy en Misiones. También se prevé asistencia a peregrinantes y atención de emergencias a través del 911.
Pero mientras no se encare una reforma profunda y se recupere la confianza ciudadana, los operativos seguirán siendo vistos como más de lo mismo.



