
La entrada en vigencia del protocolo bilateral Paraguay–Brasil, firmado el 29 de junio de 2026 en el marco del Acuerdo sobre Transporte Internacional Terrestre (ATIT), deja fuera del régimen fronterizo a las tradicionales Kombi y a distintos tipos de furgones utilizados durante años para transportar pequeñas cargas entre Ciudad del Este y Foz de Iguazú. El cambio podría sacar de actividad a unos 180 transportistas y afectar el sustento de al menos 150 familias, según estimaciones del sector.
El nuevo régimen establece que el transporte de cargas menores entre Foz de Iguazú, Ciudad del Este, Presidente Franco y Hernandarias deberá realizarse con vehículos habilitados dentro de la categoría N2, además de cumplir nuevas exigencias de documentación, seguros e inspección técnica.
Esto deja fuera a las Volkswagen Kombi y a varios tipos de furgones, muy utilizados hasta ahora en el transporte fronterizo.
Ever Rodríguez, referente del sector, señaló que actualmente existen alrededor de 380 transportistas, pero estima que solo unos 200 lograrán adecuarse a la nueva normativa.
De confirmarse esa proyección, unos 180 trabajadores quedarían fuera de actividad.
Rodríguez indicó además que al menos 150 familias podrían verse directamente afectadas, sin contar a ayudantes, estibadores y otros trabajadores vinculados al movimiento de mercaderías.
Otro de los problemas es el costo de la nueva documentación. Según explicó, un camión pequeño deberá afrontar gastos similares a los de otro con mucha mayor capacidad de carga, lo que hace que para algunos transportistas ya no resulte rentable continuar.
Pese a eso, el proceso de adecuación continúa. Rodríguez señaló que para el martes se espera contar con 81 camiones habilitados y que confía en que para el 16 de noviembre aumente considerablemente esa cantidad.
“No hay una fecha límite para hacer los documentos, pero el que no los tenga no va a poder cruzar”, resumió.
Según el dirigente, alrededor del 80 % de las mercaderías transportadas corresponde a materiales de construcción, principalmente pisos, azulejos, revestimientos y otros productos del rubro.
El nuevo sistema reducirá la cantidad de transportistas, aunque parte del volumen podría ser absorbido por camiones con mayor capacidad de carga.