
El distrito de Yguazú podría convertirse en un importante centro tecnológico de América Latina. La empresa Araico Corporation anunció un megaproyecto de inteligencia artificial que contempla una inversión de USD 12.000 millones y busca aprovechar la energía eléctrica paraguaya para ofrecer servicios al mercado internacional.
El emprendimiento, denominado Iguazú AI City, contempla la construcción de un complejo tecnológico destinado al procesamiento de grandes volúmenes de datos y al funcionamiento de sistemas de inteligencia artificial. La iniciativa es impulsada por empresarios paraguayos que buscan aprovechar la disponibilidad energética del país para atraer inversiones en tecnología.
El proyecto establece una inversión inicial de USD 300 millones, mientras que las siguientes etapas requerirían desembolsos considerablemente mayores. Según sus promotores, las primeras instalaciones estarían terminadas en diciembre de este año y las operaciones comerciales comenzarían en marzo de 2027.
La infraestructura permitirá instalar equipos informáticos de alto rendimiento, utilizados para procesar información y ejecutar aplicaciones avanzadas de inteligencia artificial. El objetivo es comercializar estos servicios principalmente con clientes internacionales.
La energía será fundamental para concretar el proyecto
Uno de los principales desafíos será garantizar el suministro eléctrico necesario para operar el complejo. La empresa mantiene negociaciones con la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) para establecer las condiciones de abastecimiento y una tarifa que permita sostener la inversión proyectada.
La disponibilidad de energía renovable constituye uno de los principales atractivos de Paraguay para este tipo de emprendimientos. Sin embargo, la magnitud del proyecto también plantea necesidades de infraestructura eléctrica, conectividad y sistemas de refrigeración.
Según Alejandro Zuccolillo, directivo de Araico, la empresa propone pagar inicialmente USD 45 por megavatio-hora, con reajustes anuales. El contrato con la ANDE todavía se encontraba pendiente de formalización al momento de sus declaraciones.
De concretarse, el emprendimiento podría generar nuevas oportunidades para los sectores de la construcción, ingeniería, telecomunicaciones y servicios especializados. También representaría una posibilidad de diversificación económica para Alto Paraná, tradicionalmente vinculado al comercio fronterizo, la industria y la producción agropecuaria.
Sin embargo, la inversión de USD 12.000 millones sigue siendo una proyección empresarial. Su ejecución dependerá del financiamiento, los acuerdos energéticos y el cumplimiento de las etapas anunciadas.
Por ahora, queda pendiente conocer la cantidad de empleos que generaría el complejo y los beneficios económicos concretos que podría dejar en Yguazú y los demás municipios de Alto Paraná.