Minga Guazú. Un hombre fue aprehendido y dos menores rescatadas tras un allanamiento en una vivienda donde se realizaban rituales religiosos y se constató hacinamiento. El procedimiento ocurrió el miércoles 9 de julio, alrededor de las 21:20, en el kilómetro 14 del barrio Paseo Acaray.
La intervención estuvo encabezada por la agente fiscal Vivian Coronel, en el marco de una causa abierta por trata de personas, abuso sexual y otros hechos punibles. En el sitio fue aprehendido Adrián Anselmo Aveiro Silgueiro, de 40 años, quien estaba al cuidado de una niña de 3 años y una adolescente de 15, encontradas en condiciones extremadamente vulnerables.
Según la fiscal, los menores compartían un ambiente reducido junto a adultos, algunos durmiendo en el suelo, sin condiciones adecuadas para su desarrollo. La vivienda contaba con altares, cráneos decorados, velas, collares y restos de animales sacrificados, indicios de que funcionaba como un supuesto «Terreiro de Umbanda».
Entre los objetos incautados se encuentran cinco celulares, un pendrive y un certificado de nacimiento, todos enviados para peritaje en el marco de la investigación. La niña de 3 años no sería hija biológica del aprehendido, aunque este aseguró haberla reconocido legalmente. Ambas menores fueron derivadas a la Defensoría de la Niñez y sometidas a inspección médica y atención psicológica.
El Ministerio Público no descarta que haya más víctimas ni otros implicados, y también investiga si personas adultas habrían sido explotadas laboralmente en el lugar.
La Umbanda es una religión de origen afrobrasileño que mezcla elementos del espiritismo, el catolicismo y diversas tradiciones africanas. Sus prácticas incluyen ofrendas, cánticos, danzas y rituales con objetos simbólicos, y suelen desarrollarse en espacios llamados terreiro. Aunque no está catalogada como ilegal, su nombre fue mencionado en este caso por la presencia de objetos relacionados a ese culto dentro del lugar allanado, sin que esto implique una criminalización de la religión en sí.
