CIUDAD DEL ESTE – La aprehensión de dos mujeres y la incautación de tres celulares en la Penitenciaría Regional han revelado nuevamente la corrupción persistente entre los guardias penitenciarios. Estos actuaron en contra de las normas al permitir el ingreso y la posesión de los dispositivos dentro del penal, además de otras irregularidades detectadas. Según el director del reclusorio, este método será combatido de manera frontal para desalentar la llegada de aparatos móviles a los reclusos.
Este miércoles se realizó un operativo en el que se aprehendió a las dos mujeres y se incautaron los tres teléfonos celulares. El hecho ha puesto en evidencia una posible complicidad de los guardias penitenciarios en el ingreso de estos dispositivos al penal.
Luz Vera Paredes, de 27 años, y Gessica Nazarena Escobar Leiva, de 20 años, ingresaron a la penitenciaría el 23 de julio para una visita privada. Según el director del penal, Benjamín Ozuna, las mujeres dejaron sus celulares con un guardia en la entrada. Más tarde, transcurridas más de seis horas, fueron encontradas en un pabellón diferente con los teléfonos en su poder.
El director Ozuna señaló que este hecho sugiere complicidad entre los guardias penitenciarios. El modus operandi observado en este caso facilita a los reclusos la obtención irregular de dispositivos móviles, lo que permite la comisión de delitos desde el interior del penal, como estafas y extorsiones.
La agente fiscal de turno, Abg. Olga Melgarejo, se constituyó a la oficina del director para solicitar una copia del acta de los guardias que estaban de turno y también las grabaciones digitales de las cámaras de vigilancia para iniciar las investigaciones.
Los celulares serán analizados por expertos del Ministerio Público, y el Departamento Antisecuestro de la Policía Nacional también participará, interesado en examinar las posibles evidencias contenidas en los dispositivos.
Las dos mujeres permanecerán recluidas en la Comisaría de Mujeres.
