En un esfuerzo por combatir la compleja infraestructura logística de las bandas criminales en Brasil, el gobierno ha anunciado la movilización de militares en una operación que incluirá puertos y aeropuertos específicos, así como la extensa frontera que comparte con países vecinos. La zona del Lago Itaipu figura como área donde actuarán los militares brasileños.
Además de la GLO (Garantía de la Ley y el Orden) en tres puertos y dos aeropuertos, el gobierno ha ampliado sus medidas de control a lo largo de los 2.300 kilómetros de frontera que conectan los estados de Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Paraná, incluso abarcando la estratégica región del Lago de Itaipu, limítrofe con Paraguay.
El gobierno planea movilizar un contingente de 3.700 efectivos militares, distribuidos entre el Ejército (2.000 efectivos), la Marina (1.100) y la Fuerza Aérea (600), cada uno bajo su respectivo comando.
Según la evaluación del gobierno, las acciones de vigilancia e inteligencia en los aeropuertos, puertos y áreas fronterizas mencionadas son esenciales para debilitar la capacidad logística de las facciones criminales, así como para investigar la circulación de capitales y la actividad de lavado de dinero. También se espera que esta operación contribuya a la recuperación de activos en manos de estos grupos delictivos.
Es importante destacar que la GLO decretada por el gobierno se concentra en áreas de control federal, incluyendo el aeropuerto de Guarulhos y el puerto de Santos en São Paulo, así como el aeropuerto de Galeão y los puertos de Itaguaí y la ciudad de Río de Janeiro en el estado de Río de Janeiro. El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Flávio Dino, ha enfatizado que esta operación no afectará a los barrios, calles y comunidades locales, centrándose en áreas de control estratégico a nivel nacional.
