El Black Friday de Ciudad del Este, previsto del 19 al 22 de noviembre, apunta a movilizar más de 500.000 visitantes, una cifra que genera fuerte expectativa comercial, pero también preocupación por la capacidad de alojamiento, la movilidad y el tránsito fronterizo durante los cuatro días del evento.
La estimación fue dada a conocer en la tarde de este martes 13 de octubre por Armando Ghazaoui, coordinador del Black Friday, durante una reunión realizada en la sede de la Cámara de Comercio y Servicios de Ciudad del Este, institución organizadora del evento.
Ghazaoui señaló que los hoteles y posadas de Ciudad del Este ya se encuentran totalmente reservados para esas fechas y que la demanda comenzó a extenderse hacia ciudades vecinas como Minga Guazú, Presidente Franco y Hernandarias.
La preocupación también alcanza al lado brasileño. Según explicó, Foz de Iguazú dispone de unas 33.000 habitaciones hoteleras y alrededor de 4.500 opciones a través de Airbnb, pero incluso esa capacidad podría resultar insuficiente ante la magnitud del movimiento esperado en la frontera.
La organización proyecta la llegada de más de medio millón de personas durante el evento, una cantidad que pondrá a prueba la infraestructura turística y vial de toda la región.
Ghazaoui graficó la dimensión del desafío señalando que el flujo esperado equivale prácticamente a sumar otra ciudad dentro de Ciudad del Este durante los días del Black Friday.
Ante la alta demanda, los organizadores también están alentando a propietarios de departamentos y viviendas disponibles a incorporarlos temporalmente a plataformas como Airbnb, con el objetivo de ampliar la oferta de alojamiento.
Analizan ómnibus para trasladar visitantes desde Foz
Uno de los principales desafíos será el traslado de los turistas desde Foz de Iguazú hacia Ciudad del Este.
Los organizadores están evaluando la posibilidad de solicitar apoyo a ITAIPU Binacional para conseguir ómnibus que puedan ser utilizados para transportar visitantes entre ambas ciudades durante los días de mayor movimiento.
La intención es reducir la cantidad de vehículos particulares que crucen por el Puente de la Amistad y facilitar el ingreso de compradores hacia el microcentro comercial.
La movilidad aparece como uno de los puntos críticos del operativo, teniendo en cuenta que el tránsito habitual en la frontera ya genera importantes congestionamientos y que durante el Black Friday se espera una afluencia muy superior a la normal.
Quieren trasladar parte del tránsito de cargas
En paralelo, la organización gestiona que durante los días del evento los vehículos de carga con despachos menores utilicen el Puente de la Integración, con el objetivo de liberar parte del tránsito pesado que actualmente circula por el Puente de la Amistad.
La propuesta busca reservar una mayor capacidad del principal paso fronterizo para el movimiento de turistas y vehículos particulares.
Sin embargo, los organizadores admiten que la medida enfrenta dificultades debido a la falta de infraestructura suficiente en las aduanas del Puente de la Integración, lo que limita la posibilidad de derivar allí una mayor cantidad de operaciones comerciales.
Esta carencia sigue siendo uno de los principales obstáculos para aprovechar plenamente la nueva conexión entre Presidente Franco y Foz de Iguazú.
Un desafío regional
Con los hoteles de Ciudad del Este ya ocupados, reservas extendiéndose hacia municipios vecinos y una expectativa superior a 500.000 visitantes, el Black Friday se perfila como uno de los eventos comerciales de mayor movimiento de los últimos años.
La organización trabaja ahora sobre varios frentes: alojamiento, transporte, seguridad, tránsito fronterizo y coordinación entre instituciones públicas y privadas.
La Cámara de Comercio y Servicios apuesta a que el evento del 19 al 22 de noviembre vuelva a marcar cifras históricas, pero reconoce que el enorme flujo de visitantes obligará a poner al límite la capacidad de respuesta de Ciudad del Este y de toda la región fronteriza.



