La entrega de becas por parte de Itaipú nuevamente genera controversia, al cuestionarse la forma en que se otorgan dichos beneficios, pues en lugar de favorecer a los estudiantes con mejores puntajes y bajos recursos económicos utilizan para cumplir favoritismo político.
Un claro ejemplo es el caso de Sofía Gill Hansen, hija de Vivi Hansen, odontóloga y modelo, pareja del exseccionalero Juan Marcel Pereira, recientemente nombrado como asesor de comunicación por la entidad binacional.
Sofía Gill expresó su gratitud en redes sociales por los kits que recibió tras firmar el acuerdo de compromiso anual para disfrutar de la beca, llamativa desde todo punto de vista, dado que proviene de una familia económicamente estable, es representante de marcas reconocidas y cursó sus estudios en un prestigioso colegio.
Esta situación evidencia la falta de transparencia en el proceso de asignación de becas, donde se señala la existencia de nepotismo y el desvío de recursos destinados a ayudar a los jóvenes de escasos recursos para favorecer a personas acomodadas y vinculadas a la política.
Juancito Pereira, vinculado con el clan Zacarías Irún y destacado por su estrecha relación con el presidente Mario Abdo Benítez, no deja de levantar sospechas sobre el uso de su influencia para favorecer a su pareja y familia con recursos de la Itaipú.
El programa de becas es una oportunidad invaluable para muchos estudiantes, permitiéndoles acceder a la educación superior. Pero para eso, resulta fundamental garantizar la transparencia y la equidad en la selección de los beneficiarios, evitando cualquier forma de favoritismo y asegurando que aquellos con mayores necesidades sean quienes realmente reciban el apoyo necesario.
