MINGA GUAZÚ– Durante la madrugada de hoy, un grupo de delincuentes conocidos como «piratas del asfalto» perpetró un millonario asalto contra un furgón de la empresa transportadora de logística NorExpress. Los atacantes, vestidos con uniformes policiales, se alzaron con decenas de cajas de encomiendas y abandonaron a los trabajadores en una zona despoblada.
El hecho se inició luego de las 3:30 de la mañana, cuando el furgón Mercedes Benz de la empresa salió desde su base en el kilómetro 7 (zona de Don Bosco) en Ciudad del Este, con destino a la ciudad de Encarnación. Mientras transitaban por la ruta PY06, poco después de pasar el puesto de la báscula, fueron interceptados por un automóvil color plata que llevaba encendidas balizas policiales.
Según el testimonio del chofer, Roberto Candia Álvarez (29 años), y de su compañero César Ramón Marecos Ávalos (26 años), entre cuatro y cinco hombres fuertemente armados les mostraron placas policiales para obligarlos a detener la marcha. Una vez detenidos, los delincuentes los arrojaron al suelo boca abajo, y el chofer denunció haber recibido al menos dos golpes.
Posteriormente, los asaltantes trasladaron a las víctimas y el furgón hacia un área oscura y boscosa en el kilómetro 28, sobre la Calle 10.000, a unos 10 kilómetros de la ruta internacional. En este sector, que se caracteriza por amplias plantaciones de eucaliptos y nula iluminación, los criminales realizaron el trasbordo de las mercaderías a una furgoneta de color blanco.
El botín
Las víctimas estiman que los asaltantes se llevaron entre 40 y 60 cajas de gran tamaño. De acuerdo con las autoridades y los empleados, la mayor parte de la carga consistía en repuestos para tractores y maquinarias pesadas, además de productos farmacéuticos y de maquillaje.
Los delincuentes no dejaron cabos sueltos: para evitar ser rastreados, arrancaron las cámaras de seguridad del vehículo, el sistema de GPS y robaron tres teléfonos celulares (incluyendo los dispositivos corporativos y personales), además de llevarse las llaves del camión. Tras la huida de la banda, los trabajadores quedaron varados en la oscuridad y tuvieron que caminar por casi 40 minutos hasta encontrar a un guardia de seguridad a quien pudieron pedirle auxilio. En el lugar del asalto solo quedaron algunas cajas abiertas y dañadas, herramientas y un tanque de combustible para tractores.
La Policía anuncia medidas estrictas para transportadoras
El comisario Arnaldo Irala, jefe de prevención de la jefatura de policía de Alto Paraná, se hizo presente en la escena junto con agentes de Investigaciones y Criminalística. Irala señaló una grave negligencia por parte de la empresa asaltada, indicando que el camión salió a la ruta sin dar aviso a las autoridades y sin integrarse al convoy de seguridad policial que custodia habitualmente los envíos nocturnos en la zona.
«Lastimosamente los propietarios de las transportadoras no son conscientes de cooperar y adecuarse al operativo en sí para que se pueda realizar el traslado sin ningún tipo de incidente», lamentó el comisario. A raíz de este suceso, el jefe policial anunció que tomarán medidas más drásticas, obligando a las empresas a agruparse y esperar para viajar en convoyes de tres o cuatro vehículos, ya que la infraestructura actual de la policía no permite escoltar a los camiones de forma individual.



