Un asalto en la casa de cambios Alberdi SA dejó al descubierto errores en los protocolos internos de seguridad, según confirmó el director de Policía de Alto Paraná, comisario general Carlos Bartolomé Acosta Amarilla. El hecho ocurrió en el microcentro de Ciudad del Este, a una cuadra de la rotonda Oasis.
El local cerró con normalidad a las 16:00. Sin embargo, entre las 17:15 y 17:30, el gerente fue interceptado por tres o cuatro hombres a unos 300 metros de su vivienda, en la zona del kilómetro 7. Los desconocidos se movilizaban en una camioneta Toyota plateada con chapa argentina.
Los asaltantes lo obligaron a regresar al local. Durante el trayecto utilizaron su teléfono para llamar al guardia de seguridad y avisar que estaban en camino. Al llegar, el portón fue abierto sin cumplir el protocolo que exige autorización directa del gerente general.
Además, no se activaron las alarmas ni los sensores de seguridad.
El guardia, un policía jubilado de 72 años, admitió que olvidó activar el sistema de alarma. Según el comisario Acosta Amarilla, ese descuido fue determinante para el ingreso de los delincuentes.
Ya dentro del local, los asaltantes redujeron a las víctimas e ingresaron a la oficina del gerente. El dinero sustraído no estaba en la bóveda, sino sobre la mesa. La bóveda no fue forzada ni manipulada.
Consultado sobre el monto, el jefe policial señaló que los directivos no pudieron precisar la cifra. Se trataría de dinero recibido a última hora antes del cierre.
Otro dato que llamó la atención es que los delincuentes contaban con el número telefónico del guardia anotado en un papel. Uno de los sospechosos tenía acento argentino, mientras que los demás hablaban en portugués.
Horas después, fue hallado un vehículo incinerado en el kilómetro 14, en dirección al lago Acaray. No se descarta que esté vinculado al hecho.
La investigación continúa y hasta el momento no hay detenidos.



