Una banda criminal integrada por más de 20 hombres armados con fusiles, encapuchados y equipada con explosivos ejecutó en la madrugada de este martes 16 de junio un violento asalto múltiple en pleno centro de Santa Rita, Alto Paraná.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 02:00, sobre la Ruta PY-06, donde los delincuentes detonaron los locales del Banco Familiar y del Banco GNB, ingresaron al Ueno Bank, redujeron a funcionarios y sembraron terror durante varios minutos antes de huir.
De acuerdo con los primeros datos, el grupo actuó con una planificación de alto nivel. Antes de atacar las entidades bancarias, los criminales redujeron a policías de la Móvil 180 de la Comisaría 18ª, quienes se encontraban realizando cobertura de seguridad en la zona.
El Suboficial Mayor Leonardo Acosta fue despojado de su arma reglamentaria, mientras que los asaltantes también se apoderaron de un fusil Galil perteneciente a la Policía Nacional. Otros tres efectivos lograron salir de la patrullera y parapetarse al costado de la ruta, desde donde intercambiaron disparos con los delincuentes.
Con la reacción policial contenida, los criminales utilizaron artefactos explosivos para atacar los locales del Banco Familiar y del Banco GNB, de donde aparentemente se llevaron dinero en efectivo. El monto aún no fue confirmado oficialmente.
En forma simultánea, otro grupo ingresó al local del Ueno Bank, donde redujo a dos funcionarias y al guardia de seguridad, a quien también despojaron de su arma. Según los datos preliminares, no habrían logrado sustraer dinero de esta entidad.
Los delincuentes también ingresaron a la Casa de Cambios Santa Rita, donde posteriormente fue hallado un artefacto explosivo sin detonar. Los responsables del local indicaron que no se llevaron objetos de valor.
La fuga también fue ejecutada con precisión. Los criminales incendiaron dos vehículos, uno en la entrada norte y otro en la entrada sur de la ciudad, bloqueando los accesos. Además, esparcieron miguelitos en la zona para dificultar cualquier persecución policial.
Tras el ataque, se declaró alerta máxima mediante el Sistema de Emergencia Base 3 para todas las dependencias de la Dirección de Policía de Alto Paraná. También fueron alertadas las direcciones policiales de Caazapá, Caaguazú e Itapúa.
Personal de Investigaciones y Criminalística fue convocado al lugar, mientras que la agente fiscal Rocío González tomó intervención en el caso.
Lo ocurrido en Santa Rita no se presenta como un robo común, sino como una operación criminal de características militares: hombres armados con fusiles, uso de explosivos, vehículos de apoyo, bloqueo de rutas, reducción previa de la Policía y una fuga cuidadosamente organizada.
El hecho vuelve a encender las alarmas sobre la presencia de estructuras criminales fuertemente armadas y con capacidad operativa en el este del país.



